El otro día me detuve una hora en la Punta la Vaca para ver el
final del paso postnupcial, en dirección, evidentemente, Oeste.
Como siempre fue emocionante ver pasar
disparadas a aquellas aves, huyendo de los rigores del frío Norte, y me
arrepentí un poco, ya que este año no hice demasiado caso a las marinas, y
siempre son aves amenas, y casi diría que heróicas, y merecen la máxima
atención.

Eran los coletazos, y ya no había tantos como
unos días antes, pero el paso era continuado.
Pocos pararon a picar algo, la mayoría tenían
prisa por seguir viaje.
Anátidas, pocas pasaron, un trío de cercetas comunes (Anas crecca),
y una solitaria negrona común
(Melanitta nigra).
Gaviotas, unas pocas, pegadas al cabo, las gaviotas sombrías (Larus fuscus).
Y más lejanas, en buenos grupos, las gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus).
Y en menor medida, las gaviotas cabecinegras (Larus melanocephalus).

El año que viene espero pasarme mucho más por aquí,
tendré que buscar una silla bien confortable.
¿Y por qué esperar al año que viene?? Aún queda diciembre, donde pueden venir días de buenos números, en especial de gaviotas tridáctilas o álcidos, y te aseguro que son inolvidables. Un saludo, y espero que haya ido bien la colocación de casitas para los pájaros.
ResponderEliminarPues sí, el año que viene me voy a pasar más por allí, y disfrutar más de este espectáculo que últimamente tengo un poco abandonado.
ResponderEliminarSalió muy bien la colocación de las cajas nido, gracias.