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sábado, 26 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (IV): San Cibrao (1)

Ya me habían avisado que la pequeña localidad lucense de San Cibrao era una joya que atraía muchas gaviotas, y muy raras, además de ser la localidad más cercana a Os Farallons, lugar donde se han anillado los primeros juveniles nativos de gavión, lo que no me esperaba era lo guapo que es el pueblo en sí, y la peculiar geografía que alberga.



Como veis en la imagen, es una ría, la ría de Lieiro, que en bajamar forma una gran cinta de arena, la playa de Limosa, y en su desembocadura se une a la playa de Os Tornos, al oeste, para confluir con una antigua isla, que se une a tierra con un bonito tómbolo en forma de paseo y pueblo marítimo, dejando otra gran bahía arenosa al Este, la playa de Cubelas, pero de estas 2 últimas me ocuparé mañana.


En la marisma del comienzo, muchas y variadas gaviotas, empezando por los gaviones atlánticos (Larus marinus), había 3, a cual más gordo, aunque ni rastro de sus posibles crías, solo vi adultos.













Un centenar de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), de todas las edades.












Algunas con pinta (superficial) de argenteas, el problema es la distancia, no lleve el telescopio, y a prismático y teleobjetivo fue difícil hacerse una idea específica, aunque el conjunto era muy prestoso.

Debido a esta falta de telescopio, me perdí 2 anillas, esta pati, en teoría gallega, porque sí que tenía una Z al principio del código.










Y esta otra, también verde, que portaba una gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), ilegible.










 
Por lo demás, variedad de gaviotas sombrías (Larus fuscus).








Y de gaviotas reidoras (Chroicocepahlus ridibundus).






También había algún limícola, vuelvepiedras, muy lejanos para la foto, y un par de andarríos chicos (Actitis hypoleucos), tan chillones como siempre.










En pleno invierno, esta playa tiene que ser brutal para gaviotas grandes y raras, a ver si se me arregla para venir en estas condiciones.
Lástima de telescopio, pero por lo demás encantado con la mezcla de gaviotas, paisaje y paz total…y aun quedaba la otra parte, con menos bichos pero igual de encantadora.