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domingo, 21 de octubre de 2018

Caballitos del diablo por la senda fluvial

A finales del verano un paseo por la senda fluvial del Piles en Gijón proporciona la oportunidad de ver decenas de ejemplares del precioso Calopteryx haemorrhoidalis, en este caso un macho.









Tal abundancia hay que podemos comparar las diferentes variedades . Este es un charco en el que no me voy a meter por ahora porque me queda grande, pero hay diferentes subespecies, que se pueden ver por el tamaño, coloración y por la diferente forma y distribución del entintado oscuro de las alas.
Como veis en estas dos fotos, como en el juego de las siete diferencias, hay sutiles marcas que separan unos ejemplares de otros dentro de la misma especie.



Las hembras, de un tono metalizado precioso son muy elegantes también.












De la misma manera, hay gran variedad de unas hembras a otras, lo cual, en el caso de las hembras, se traduce en diferencias por la edad y estado de madurez sexual. Un verdadero lío en el que intentamos no naufragar los que nos metemos en el apasionante mundo de las libélulas sin salvavidas.







De mariposas, gran abundancia de la dorada de orla ancha (Ochlodes venata), especialmente de machos, a los que diferenciamos fácilmente por la línea formada por el androconio.







También de la más delicada de las pieridae, la blanca esbelta (Leptidea sinapis).

domingo, 14 de octubre de 2018

A insectos por Grao (II): Mariposas.

Seguimos con las mariposas, vimos muchas, pudimos fotografiar algunas. No en vano en este parque había un jardín de mariposas. Posiblemente la que más me gustó inmortalizar fue la C-Blanca (Polygonia c-album).















Inconfundible con esas alas recortadas como a tijera.








Otra bonita nymphalidae es la Doncella mayor (Melitaea phoebe).














El estado de sus alas anuncia malos tiempos para los insectos, la mayoría de ellos estaban terminando ya el verano y con él su ciclo vital.







De la misma familia, la preciosa y frecuente en casi todas partes pavo real (Inachis io).











De las pequeñas, en hesperiidae, la dorada de orla ancha (Ochlodes venata), en este caso, un macho, por su distintivo androconio.












Otra muy pequeñita, la licena naranjitas rabicorta (Cupido argiades), un macho, con un color azul intenso que refulgía bajo el sol en decenas de ellas que se veían por los prados alrededor del río.









Además de insectos, algunas curiosidades, como las abundantes lagartijas roqueras (Podarcis muralis) calentándose al sol...en este caso una hembra.









Y también abundantes en el río las anguilas (Anguilla anguilla). Ahora que escasean casi en cualquier parte, da gusto verlas esconderse entre las piedras.


sábado, 18 de octubre de 2014

Páxaros de paso por Cabu peñes (y III): Y mariposas también.

Y es que no es para menos, estando Jorge de guía, aproveché la oportunidad y sus conocimientos para conocer un montón de mariposas. las que se dejaron fotografiar os las pongo.

La menos conocida, y más rara, la  pintas ocres (Arethusana arethusa), muy rara y con una colonia en Cabu Peñes que yo desconocía.











Mucho más frecuente, la loba (Maniola jurtina).













Saliendo de nymphalidae, pasamos a hesperiidae, con una bonita piquitos castaña (Cacharodus alceae).














De nuevo, mucho más común la dorada de orla ancha (Ochlodes venata).









De pieridae, las tan abundantes como conocidas colias mayor (Colias crocea)...

















...y la blanca verdinervada (Pieris napi).













Y finalmente, las llamativas licenas, muchos ejemplares pero poca variedad, como este manto ocuro (Lycaena tityrus), tan guapo por el reverso como por el...





anverso.













Otra especie muy común, ícaro (Polyommatus icaro).















Destaca perfectamente entre la hierba.













Y una probable hembra de la misma especie.













No me extraña que estuviese lleno de mariposas porque después de las lluvias tan esperadas, los praos semisalvajes estaban perfectos.











Y no digamos las sebes y los brezos.











Finalizo con una de la que no distingo aún la especie, una zigena (Zygaena sp.)




jueves, 25 de septiembre de 2014

Libélulas y mariposas

De la misma visita al Parque Fluvial, unas modestísimas citas y fotos.

Calopteryx haemorroidalis, siempre espectacular con ese brillante exoesqueleto.













Orthetrum coerulescens, con un azul precioso.













Encontré varios machos, siempre me los cruzo en la misma zona del mismo parque.












De mariposas, casi las más comunes para un final del mes de agosto en la campiña asturiana:

Lobito agreste, Pyronia tithonus.












Y la dorada de orla ancha, Ochlodes venata.

martes, 25 de septiembre de 2012

Pájaros y demás en la Senda fluvial del Piles y MAVEA en la Feria Ecosentido

Este fin de semana se va a celebrar la Feria ECOSENTIDO coincidiendo con el AGROPEC, que se celebra todos los años en el Recinto Ferial de Gijón.

A ella nos hemos apuntado MAVEA, y se van a celebrar talleres y charlas sobre ecología muy ineresantes, os recomiendo que si podéis, os paséis por nuestro stand.

Desde MAVEA, hemos estado trabajando por proteger y dar a conocer las virtudes del espacio natural que rodea a la Senda Fluvial del río Piles, en Gijón, y este es el tema estrella de nuestra aportación a la Feria.
Se trata de un área seminatural con muchos pequeños ecosistemas diferenciados, con bosques de ribera protagonizados por alisedas con muchas décadas de antigüedad, praderías de diente y 2 recientes pero importantes zonas húmedas, las charcas de la Aliseda Pantanosa, y del Ornitólogo Alfredo Noval.

Ya he hablado muchas veces de las bondades de esta pequeña zona natural de 65 hectáreas nada más, pero que sirve como corredor conectando Gijón y sus afueras con el espacio rural que lo rodea, atesorando rincones encantadores en los que la población puede disfrutar de una naturaleza insospechadamente rica y salvaje, sin tener que moverse apenas del casco urbano.

Es esta singularidad, unida a la fragilidad que todos estos valores poseen, lo que ha llevado a MAVEA a solicitar formalmente la declaración del MONUMENTO NATURAL DE LAS VEGAS BAJAS DEL RÍO PILES, declaración que añadiría seguridad jurídica y un marco normativo que proteja para las generaciones futuras toda la biodiversidad que nos podemos encontrar aquí.
Va a ser un camino largo, pero por ahora hemos conseguido, por ejemplo, que se cambie la normativa de pesca en este tramo fluvial, y que se tenga conciencia por parte del Ayuntamiento de Gijón de ciertas prácticas incompatibles con la preservación de la fauna y flora que lo habitan.

Pues nada, invitaros a pasarse por la Feria, intentaré estar personalmente allí, y recoger sugerencias.

Mientras tanto...sigo paseando por esta zona, y encontrándome pequeñas maravillas, como este mosquitero musical (Phylloscopus trochilus), uno de los muchos que llevan ya semanas pasando por Asturias camino de África.













Se les encuentra casi en cada árbol de la Senda, en los bosquetes de ribera.






Otro muy abundante, pero este es sedentario, el mito (Aegithalos caudatus), siempre muy curioso hacia los humanos.















Se mueve en grupos familiares, y casi siempre hay un ejemplar un poco más curioso que se rezaga un poco y te observa disimuladamente.







Esta otra ave es bastante menos discreta, y destaca a mucha distancia, es la garza real (Ardea cinerea).










También pasa por las copas de los árboles el busardo ratonero (Buteo buteo), buscando pitanza.











Bajo los alisos, una paloma torcaz (Columba palumbus) con todos los signos de haber sido capturada por el halcón peregrino (Falco peregrinus), que caza muy frecuentemente por aquí, desde que yo era crío, y va para 40 años, siempre han tenido un buen cazadero, aunque hace ya décadas que no crían aquí.
El halcón se come lo 1º la pechuga de la paloma, y deja aquí el resto del cadáver.

Debería ser suficiente advertencia para otras palomas, pero al menos estas, seguían comiendo tan panchas.










En los pastizales, las jóvenes urracas (Pica pica) aprovechan a las vacas que pastan y levantan insectos para buscar su alimento.








Hasta que se canalizó el río muy recientemente, todos los extensos pastizales que rodean al río Piles se inundaban en invierno, con riadas que yo recuerdo perfectamente. Todo el aporte de sedimentos que traía el río hacían de estos prados súmamente fértiles, y daban un pasto suculento que aprovechaban ganado y ganaderos.






Yo me crié aquí, y me bañaba en este río, y era habitual que las vacas, que rondaban libres por los prados, bajasen al río a bañarse a tu lado, o a cruzarlo por pasos centenarios, que recordaban a pequeña escala los documentales de los ñúes en el Serengeti.
Ahora las vacas ya no se bañan con los niños, pero a veces una visión fugaz te transporta a la niñez.




De la niñez son también los recuerdos de cuando íbamos a robar fruta a las fincas que rodeaban los prados a la vera del río...sigue apeteciéndome entrar a por fruta tan buena como esta pera.
Y es que la fertilidad de estas vegas es prodigiosa.

La pena es que ya casi nadie recoge estos frutos.











Y que si entrase (vg) a robar estos figos, ya no saldría el paisano con el trabuco de sal y el perro ladrador a espantarnos, seguramente un triste furgón con guardia de seguridad vendría activado por las alarmas de los chalets que ocupan las antiguas casas de labranza.





Aunque el sotobosque está arrasado por el paso de la gente, estos alisos (Alnus glutinosa) conservan en sus tupidas ramas una variedad de aves extraordinaria, como doy fe cuando los censo cada año.
Hay que tratar de conservar esta inesperada riqueza natural periurbana con uñas y dientes, sería una pena perder estos valores para las nuevas y futuras generaciones.




Ya nadie hace vino ni licor con las bayas del saúco (Sambucus nigra), y su superproducción de ricas bayas acaba en parte en el gaznate de las aves que las disfrutan, y en parte en el suelo, una pena porque se pueden hacer productos ricos, sanos y estimulantemente nutritivos.







Representando a la riqueza entomológico de la zona, 2 mariposas: una pavo real (Inachis io), mostrándonos su engañosamente monótona coloración cuando cierra las alas.








Y una de las miles de anónimas mariposas que con su aportación llenan de flores y frutos nuestros campos, en este caso es una dorada de orla ancha (Ochlodes venata).








Pues nada, os invito a conocer esta maravilla, y después, a tratar de hacerla compatible con el trasiego humano. Para empezar, lo mejor es conocerla.