

Como veis en estas dos fotos, como en el juego de las siete diferencias, hay sutiles marcas que separan unos ejemplares de otros dentro de la misma especie.

Las hembras, de un tono metalizado precioso son muy elegantes también.
De la misma manera, hay gran variedad de unas hembras a otras, lo cual, en el caso de las hembras, se traduce en diferencias por la edad y estado de madurez sexual. Un verdadero lío en el que intentamos no naufragar los que nos metemos en el apasionante mundo de las libélulas sin salvavidas.

De mariposas, gran abundancia de la dorada de orla ancha (Ochlodes venata), especialmente de machos, a los que diferenciamos fácilmente por la línea formada por el androconio.

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