Nos pateamos Viveiro y nos comimos gran parte
de la producción de cefalópodos de la zona, y también aprovechamos para
comprobar que en la zona oeste de la bonita playa de Covas, había un pequeño grupo de gaviotas, muy cercanas al
paseo marítimo, tal y como me pronosticó Antonio.
Y lo más chulo, un gavión atlántico (Larus marinus), de 2º invierno, un gran ejemplar.
No eran muchas y no eran portadoras de
anillas, destacaban de nuevo las gaviotas
patiamarillas (Larus michahellis), bien guapas, mayoritariamente
adultas.
Alguna gaviota
reidora (Chroicocephalus ridibundus), siempre ruidosas.
Una única gaviota
cabecinegra (Larus melanocephalus), somnolienta.
Curiosamente, los grupos más que por especies, por edades, las sombrías (Larus fuscus) y patis jóvenes, juntas
Por desgracia, había también un alcatraz (Morus bassanus)
orillado, un juvenil.
Una gran playa que cierra la ría por el Oeste...
…y se continúa con la playita de Seiramar, fin de este paseo tan agradable.
A la vuelta hicimos hambre pateando el casco histórico, muy pintoresco, esta es la Iglesia de Santa María del Campo, nada menos que del siglo XII.
Unas callejas más allá, solo nos quedaba sentarnos a comer como reyes...y luego seguir viaje a San Cibrao, próxima parada.







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