
Yo recorrí la cresta de la sierra de Este a Oeste, hasta alcanzar la cima que cierra el cresterío, otro peñasco interesante, el Grande de Vío, de similar altitud y una entretenida subida.Desde aquí se domina gran parte de la puerta al Suroccidente asturiano, y de izquierda a derecha, las Sierras de la Manteca, de la Begega (mancillada con tanto aerogenerador), y de Courio, fieles centinelas en tantos cientos de viajes por carretera camino de Cangas del Narcea.
