
Cuando un bicho se pone de moda sale en todos los blogs a la vez, y es que si algún ave está destacando en este por lo demás deprimente invierno es la
barnacla carinegra (Branta bernicla).
Esta semana pude ver en total 11 barnaclas carinegras, 10 en 2 grupos sobrevolaron lentamente el observatorio de Zeluán al amanecer en año nuevo, y esta otra sedimentada varios días, en el entorno del Cabu Peñes.
Están siendo muchas las que han llegado casi simultaneamente a todo el Norte de España, esperemos que se queden todo el invierno.
Como es de esperar, la subespecie que nos visita es la nominal bernicla, siberiana.

Llevaba pateando brezales por Peñes, en busca de bichos (en general) toda la mañana, con malos resultados, y cuando ya me retiraba, los chorlitos dorados de la próxima entrada del blog me hicieron detener el coche abruptamente. Tras tomar un ramal de la carretera que me llevó ante un no del todo amable tractor, pude recomponer la situación y dar lateralmente con el grupo de chorlitos, del que como en una aparición, asomó la barnacla.
Estaba bastante lejos, pero tuve la suerte de que otro coche, supongo que con ornitólogos también, parase en perpendicular a la finca y levantase a la barnacla, que se fue a posar a unos 50 metros de mí.
En su nueva posición ya pude disfrutar durante casi media hora, desde el coche, de las evoluciones de la barnacla y de los chorlitos.

Muy cautelosa y tímida, se volvía ante cualquier ruido fuerte, y aunque no volvió a volar, parecía muy prudente.
A ver si vence su timidez y se deja ver a mejores distancias, a mí, me valió con verla aunque fuese un poco lejos e improvisado.