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domingo, 15 de noviembre de 2020

Por la cruz del Ciego

 A últimas horas del verano nos fuimos de excursión a la Cruz del Ciego, en el límite entre León y Asturias, en Lena.










Una cima llana como pocas a la que se llega después de un camino muy plácido de lomas y praderías muy verdes en aquella época.


Las vistas desde arriba son impresionantes, y abarcan casi todo el Macizo de Ubiña. Las 2 Ubiñas, Tesa, Mesa, Almagrera...

Desde el alto del Palo, final del puerto de la Cubilla, caminamos hacia el Sureste internándonos en la Vega de Ballota, una enormidad de praderas y vacas.


Solo resta subir poco a poco a la Cruz del Ciego. Desde arriba, grandes amigas, como La Mesa.

O Peña Ubiña la Grande y la Pequeña.

Cruzaremos varias veces la frontera entre Asturias y León, y en una de ellas, una visión que nos habla de la soledad de la montaña y de las fuerzas que desata. Me hubiese gustado estar presente cuando se desprendió esta gigantesca roca desde la Almagrera, pero no tan cerca como para sufrir las consecuencias de sus muchas toneladas de peso. Para hacerse una idea, a su sombra estábamos sentadas 6 personas.

Una excursión muy recomendable, y muy muy suave.

jueves, 16 de noviembre de 2017

A Socellares desde León

El lado leonés del puertu Ventana, a pesar de estar a unos pocos kilómetros de Asturias, es un paisaje bien diferente.

Sus relieves son mucho más redondeados que los agrestes picos que dejamos en Asturias, y eso hace que cambie mucho también la vegetación, con plantas no tan frecuentes en nuestra provincia, que aquí abundan, como el peral silvestre (Pyrus cordata).
Cometí el error de probar una de las peras de este arbolito, era puro tanino y me secó boca y garganta la mitad de la excursión.
Según íbamos subiendo, se abrían las vistas y los árboles, con sus hojas doradas de mediados de octubre, formaban una paleta de color espectacular.
Las orlas de escaramujos de los rosales silvestres (Rosa sp.) también son muy típicos de este ecosistema.
Comida en abundancia en un otoño muy pobre en otros frutos.
Dejando atrás las Invernales de Cuspasante, el paisaje se afea considerablemente. Por desgracia la minería de carbón dejó aquí sus huellas, en forma de despoblamiento masivo cuando cerraron las últimas minas, y en forma de paisaje desolado en medio de un paraíso. Nadie se tomó la molestia de devolver al paisaje el esplendor que seguramente atesoraba antes de empezar a extraer carbón. Por entonces la restauración del paisaje ni se contemplaba.
Cuidando las casas aisladas este enorme y precioso ejemplar de mastín leonés, una maravilla con cara de bueno hasta que empezaba a ladrar y te ponía los pelos de punta.
Dejar un mastín de unos 70 kilos de peso en medio del único camino, aún siendo como en este caso, un cachorrón con más voz que peligro, no deja de ser un problema en especial para los que (no es mi caso) tienen pánico de estos perrazos. A mí me encanta el aspecto, la inteligencia y la función de esta raza de perros, ojalá la ganadería volviese a ser lo que era antes y se llenase el monte con sus ladridos, habría menos polémicas con el lobo y más pastores (y menos incendios) en la montaña.




Ya a la altura del Peñón de Ventana, casi llegando a la raya con Asturias, el paisaje se vuelve maravilla pura. Hacia León, Morronegro y la Babia.


Hacia la Cordillera Cantábrica, el Macizo de Ubiña. desde los Huertos del Diablo al Norte hasta Peña Ubiña al Sur.

A estos 1.650 msnm se enrarece la vegetación arbórea, y sólo quedan los más resistentes, los árboles de altura, como el abedul cantábrico (Betula celtiberica)...
...el mostajo (Sorbus aria)...
...o el pudio (Rhamnus alpina).
Esta transición menos pindia que en Asturias del valle a la cima deja estampas de lo más guapas. Del valle a los Fontanes, casi 1.000 m de desnivel en una sola foto.
Nos dimos la vuelta por cansancio de los acompañantes antes de llegar a nuestro objetivo, enlazar con la Vega de Socellares, ya en Asturias, camino del Colines, otra montaña mítica.








jueves, 28 de septiembre de 2017

Por Socellares con Mavea: Ascensión al Sobre el Tambarón

Aunque hubo quienes sufrieron bastante subiendo a este pico de 2.005 msnm, mereció la pena, como veis por las vistas: Hacia el Sur se extendía todo el Macizo de Ubiña, en esta pano, de izquierda a derecha, la mole de Peña Rueda, los Puertos de Agüeria, el Siegalavá y Tapinón, Fariñentu, Huertos del Diablo...casi nada.

Acercando el zoom, y más a la derecha y arriba, los colosos de la Cordillera Cantábrica: Prau, Fontanes, Colines...

Hacia las montañas más modestas del interior de Asturias, mirando al Norte, las Sierras paralelas de Caranga, Tene, Aramo y Monsacro, Llosoriu...

Mirando al oeste, toso el Cordal de la Mesa, desde Asturias a León, rodeando los milenarios puertos de Teverga y Somiedo.

Acercando otro poco el zoom, el Ferreirúa y la larga y plácida cresta tras la que vemos de izquierda a derecha el leonés Morronegro y las montañas del cresterío del Cordal de la Mesa.

Muy espectaculares panorámicas para tratarse de una montaña relativamente baja, pero estar al borde de la Cordillera Cantábrica, en un saliente entre algunas de las mejores sierras de Asturias, no tiene precio para la vista.















Y volvimos a nuestra base de operaciones en Socellares, que bien merece una foto por su belleza y amplitud.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Por la Casa Mieres: Algunas aves.

En los alrededores de la Casa Mieres hay algunas aves interesantes, la más destacable es la pequeña colonia de gorrión chillón (Petronia petronia).











Se les encuentra fácilmente en la misma edificación que da nombre al lugar.













Hay una buena colonia también en los aleros del tejado de avión común (Delichon urbicum).











Es casi imposible estar por allí unas horas y que no te sobrevuele algún ejemplar de buitre leonado (Gyps fulvus).











Y es muy sencillo también, por estas fechas, ver a las reproductoras collalbas grises (Oenanthe oenanthe libanotica).














Y en el embalse de las ranas que os enseñaba en la última entrada, también vimos a un par de lavanderas boyeras juveniles (Motacilla flava iberiae).








Con ese plumaje extraño pueden despistar mucho y parecerse a algún tipo de bisbita.

martes, 29 de agosto de 2017

Por la Casa Mieres: Muchas pero que muchas ranas.

Tuvimos la suerte de estar de excursión en la Casa Mieres en plena explosión reproductiva de la rana verde ibérica (Pelophylax perezi), lo que significa que se oía el croar ya desde la propia Casa Mieres.











Desde el embalse por encima del pueblo, el sonido era atronador.












Cientos de ranas, por todas partes, daba igual que fuese en el agua, sobre las plantas acuáticas o sobre el barro que removía el ganado.












Todo un espectáculo visual y sonoro.












No cabe duda que la importancia que tienen estas pequeñas masas de agua en la montaña cantábrica para los anfibios.











Y para todo el pequeño ecosistema, ya que sobre las huevas de las ranas predan un montón de insectos acuáticos en peligro y otros anfibios menos comunes que nuestra rana.









No resultó nada difícil, con el bastón de la excursión, y una bolsa de plástico atada, capturar varios ejemplares para que los peques pudiesen, sin tocar a las ranas, conocer la anatomía y las simpáticas costumbres de unos animales que para los niños de ciudad son poco menos que ciencia ficción.












domingo, 11 de septiembre de 2016

Por Trobaniello

Parece increíble que llevando media vida pateando monte por Asturias, no conociese la Ermita de Trobaniello, pero así era, y nos propusimos hacer la fácil ruta entre el Puertu Ventana y esta guapa vega, a caballo entre Quirós y Teverga, y con unas vistas impresionantes.

Una vez llegados, subiendo unos metros a la Oxa, vemos desde este punto, de izquierda a derecha, dominando una amplia panorámica, que incluye la zona del Campu Faya, las estribaciones más norteñas del Macizo de Ubiña, el Puertu ventana, el Ferreirúa, y ya enlazando con el Cordal de la Mesa, Los Bígaros en Somiedo.



Si miramos al Norte, no es menos interesante, con la inmensa Peña Sobia, el Aramo en segundo plano, y el entronque con la panorámica anterior.

Tirando de teleobjetivo, vemos el Aramo, en concreto la vertiente Este.

Ampliando aún más, una vista del Gamoniteiru y la Xistra.











Las vistas son interminables, y si nos fijamos un poco, tenemos mucho más lejos los Picos de Europa, con la Peña Santa de Castilla, en el Macizo Occidental, dominando toda la panorámica.








El Ferreirúa, la cima más alta de Teverga, cerca de los 2.000 msnm, hace de divisoria al Este del valle de Teverga, y marca la dirección del gran subcordal que avanza por La Mesa hacia Somiedo.








De vuelta al inicio del recorrido, un último vistazo sobre Trobaniello, con el Peñón de Ventana al fondo.

















Y los rebordes de la Vega de Socellares asomando tras el Rebollosas y la Cuesta Agria.











Un paseo tan fácil como bien rodeado de algunas de mis montañas más queridas.