

Son fáciles de localizar, con ese color tan oscuro, aunque van quedándose más pálidas a lo largo del invierno según desaparece definitivamente su espectacular librea reproductora.

Estas 2 estuvieron largo rato persiguiéndose, y finalmente volaron como 2 polillas la una frente a la otra, espasmódicamente, lanzándose ataques.

Era como una bola de plumas negras lanzándose al frenesí, lástima que tuviese mal configurada la cámara para un momento de acción que no me esperaba, y la luz era mala también.

Conviven otras lavanderas en el mismo espacio, en este caso la más pacífica lavandera cascadeña (Motacilla cinerea), que sí que tiene en común el desplazamiento de su hábitat en invierno, desde las zonas húmedas de ribera de la época reproductora, a la costa en invierno.
una en lutada preciosa!
ResponderEliminarlas lavanderas son muy territoriales.
saludos camperos.
Sí, discretas en general pero muy bruscas cuando se pisan la raya unas a otras.
EliminarCon el viaje que se acaban de meter, y todavía tienen gana de murga, :-))).
ResponderEliminarSí, eso pensaba yo, mira que no habrá playa para todas.
EliminarEs cierto que en esta subespecie se ven frecuentes peleas, y muchas veces le zurran también a la nuestra. Estos ingleses...
ResponderEliminar...siempre montándola, sí, jeje.
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