jueves, 12 de febrero de 2015

El vuelvepiedras y el gusanito.

Con este título, en Gijón aumimos rápidamente que se trata del típico vuelvepiedras (Arenaria interpres) del paseo marítimo, dedicado a comerse los gusanitos de maíz que se les caen de la bolsa a los críos.








Pues no. Y tampoco era el vuelvepiedras que se mueve entre los pescadores a la busca del cebo coreano que tanto les gusta robar de las artes de epsca menor.









Y ni siquiera era la típica xorra que encuentran levantando las piedras del Rinconín, en las playas que este invierno aparecen casi vacías de esta ave que otras inviernos llenaba por cientos.










Pues no, en este caso estaba con una gran lombriz de tierra, en otra de sus estrafalarias actividades: patrullar los parques y jardines próximos al Rinconín, que tan buenos frutos les da.









Aunque en este caso, le costó mucho ganar la batalla al gusano, y es que era mucha comida para un solo bocado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me encantan tus comentarios, y además los necesito, pero para evitar los ataques de orcos, trols y pesadiellos, me veo obligado a moderar. Si formas parte de la buena gente, tu comentario saldrá seguro.