

Un buen número para este pájaro que tanto escasea, cada vez más, en la rasa litoral asturiana, que antes frecuentaba en mayor medida.

El triguero, como su nombre indica, disfruta de territorios agrícolas bien cuidados, y aquí tiene un bastión importante.


Los mucho más coloridos machos de pardillo común (Carduelis cannabina) comparten en Peñes el hábitat, aunque son mucho más sociables entre ellos, y tienen costumbres diferentes.

Las hembras son menos detectables por ser de tonos ocres, pero al viajar en grandes bandos, acompañan a los machos y se ven alrededor.

Por ahora siguen siendo frecuentes en Asturias casi en cualquier lugar de la costa y además no son nada tímidos.

Además de estos dos taxones tan característicos, seguía el mochuelo común (Athene noctua).

También los bisbitas arbóreos (Anthus trivialis).
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Me encantan tus comentarios, y además los necesito, pero para evitar los ataques de orcos, trols y pesadiellos, me veo obligado a moderar. Si formas parte de la buena gente, tu comentario saldrá seguro.