



Cerca de un centenar, más abundantes que en las contiguas salinas que os describí en la entrada anterior, pero mucho más lejanos, lástima.


Una gran alegría, la colonia con guardería incluida de tarros blancos (Tadorna tadorna).

Entre los flamencos, algunos zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis).


Bordeando las pequeñas zonas húmedas dispersas, aparecen colonias de gaviota patiamarilla (Larus michahellis michahellis).

Bastantes gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) y aislados y preciosos ejemplares de gaviota picofina (Chroicocephalus genei).

Muy abundante también el paso de charranes patinegros (Sterna sandvicensis).

Había charranes comunes (Sterna hirundo) reproductores.

Y charrancitos (Sternula albifrons), sospecho que tanto en paso...

...como reproductores locales.
Llegando a la playa, larguísima y de arena extremadamente fina.


Y bastantes chorlitejos patiengros (Charadrius alexandrinus).

Más grandes, frente a los charranes, avocetas (Recurvirostra avosetta).



Y de nuevo nos internamos en la espesura y decimos adiós a la playa y los estanques para volver al aparcamiento.
Sin duda, una ruta llena de alicientes. Dejo para el final la gracia de las libélulas Sympetrum fonscolombii.

Tan interesante como el paseo.
Paez mentira lo que hai per elli Ivan, que prestosada!!
ResponderEliminarSí, además es un sitio pequeño y con unas condiciones de observación sencillísimas, lo recomiendo.
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