

Veníamos en busca de gaviotas anilladas, pero nos encontramos a esta espátula tan cerca y quieta que en principio no nos quisimos acercar más por no asustarla y molestarla.

Pero otros 2 fotógrafos que allí estaban nos explicaron que ya llevaba un buen rato allí y que no se asustaba en absoluto así que decidimos acercarnos más.

Pocas veces, salvo en zoo, se tiene la oportunidad de fotografiar a esta zancuda tan de cerca, así que le dimos bien al obturador.

Esta jovencita debía venir cansadísima de bien lejos, así que estuvimos un par de minutos admirándola, y visto que anochecía y la espatulina se ponía el gorro de dormir, decidimos marcharnos y dejarla allí muy tranquila

Nos va a costar encontrar una espátula más cerca que ésta.
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