

También fue muy curioso ver el marcaje al que se sometieron un cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y un abejero europeo (Pernis apivorus).

No nos quedó claro quien perseguía a quien, pero por la mala leche que se guardan las rapaces pequeñas, sospecho que el intruso era el abejero.

Por supuestos, vimos un montonín de buitres leonados (Gyps fulvus).

Interesante, me parece muy curioso cómo las rapaces pequeñas son las más "chungas", atreviéndose con bicharracos como el abejero.
ResponderEliminarSaludos.
Son más agresivas y atrevidas, a veces no entiendo cómo no se les agota la paciencia a las "grandes".
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