
Lo más abundante normalmente (patos), a cuentagotas. Más que nada, se refuerzan los ánades azulones (Anas platyrynchos).



Las garcetas comunes (Egretta garzetta), que crían aquí, también se refuerzan con ejemplares invernantes, a veces llegan a la docena larga.
Se apostan en la orilla a devorar el alimento nadador que, contra ciertas leyendas parquianas, aún abunda.

Si no que se lo digan a los vecinos cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo), que siguen pescando a plena luz del día y luego se reunen a secar y descansar en las ramas de los árboles.

Aunque ahora mismo el ave más abundante es la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), que viene a dormir aquí y que va sumando números más abultados cada invierno que pasa. El viernes pasado conté 38.

Por si fuera interesante o de utilidad para ti, para tus compañeros de ruta o para los lectores de tu web, tengo publicado el siguiente blog:
ResponderEliminarplantararboles.blogspot.com.es
Se trata de un sencillo manual a fin de que los amantes de la naturaleza seamos capaces de reforestar, casi sobre la marcha, sembrando semillas producidas por los árboles y arbustos autóctonos de nuestra propia región
Salud,
José Luis Sáez Sáez
Me ha parecido muy interesante, y de hecho ya lo estoy difundiendo, enhorabuena por el esfuerzo.
EliminarHola Fenix!!
ResponderEliminarPoco animada está la cosa por el momento, esperemos que con los temporales vayan apareciendo pajarracos
;)
Un saludo
Más vale, porque esto está bastante aburridillo, la verdad...
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