
En el parque Isabel de Gijón hay un rincón para cada tipo de ave.
Y los mosquiteros tienen el suyo propio: la esquina que hay entre el final de la laguna pequeña y la salida hacia el estadio de fútbol del Molinón, hacia la derecha.
Siempre hay muchos mosquiteros aquí, y lo más curioso es que se van relevando las distintas especies durante el transcurso del año.
En otoño e invierno, están los
mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita), y en primavera y verano, los
mosquiteros ibéricos (Phylloscopus ibericus).
Y por si fuera poco, en los pasos de migración, en primavera, y a partir de agosto, se quedan unos días los
mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus).
Todas estas especies son muy parecidas entre sí, tanto que es muy difícil saber por una foto cuál de ellas es, dependiendo de variables como el color de las patas, el tono más o menos amarillento del pecho, o más o menos apagado del dorso. Difícil.

¿Que cómo puedo saber cuál es cuál?
Pues eso sí es mucho más sencillo: por su canto, que a diferencia de otros pájaros, es facilísimo de diferenciar, y que además, a pesar del pequeño tamaño del ave, es potentísimo.
Y es que el trino de cada especie es muy diferente de los demás, así que si lo que tenemos delante es un mosquitero, y lo oímos cantar, ya está clasificado, sin falta de florituras.
Al menos en Gijón, si nos vamos a la Cordillera Cantábrica, y en verano, puede haber más especies.

Os cuento: en Inglaterra, llaman al mosquitero común "chiffchaff", ellos son así de prácticos. Y es que, efectivamente, esta es la transcripción del canto de este pájaro: alto y claro.
La tenéis aquí, en mp3. Hay que darle al play, y suena el canto.
Pero en España tenemos a nuestro mosquitero ibérico, que es casi idéntico al común, pero su canto es un parecido "chif-chaf", pero algo así como "quiero y no puedo", como si no supiese dar con el ritmo adecuado, o como si se hubiese tomado un par de copas...y al final de la estrofa, lo estropea todo con un acelerón final. Parece un mosquitero común imperfecto, como si se trabase.
Tenéis aquí el trino en cuestión.
Los pájaros de estas fotos aún tienen el 1er canto, así que son comunes, pero en horas, días a lo sumo, llegarán los ibéricos, y entonces será posible que estén ambas especies mezcladas unos días, solo hay que aguzar el oído, y distinguiremos a unos de otros.
Y si veis otro mosquitero, quizás algo más amarillento por debajo, y menos verdoso por encima, que empieza a cantar, y lo que sale de su pico, no contiene ninguna sílaba del tipo "chif-chaf", y al contrario, sale una delicada melodía, estad seguros que se trata de un mosquitero musical, salvo rarezas improbables.
Aquí tenéis su canto, de nuevo, hay que pinchar en "play".

Desconozco la razón de la abundancia de especies de mosquiteros en este punto en particular. Tengo que preguntarle a César Fernández (si estás aquí, manifiéstate, César), que sabe mil veces más que yo de plantas ornamentales, porque sospecho de algún arbusto que de alguna manera, o bien produce "algo" que atrae a los insectos, o bien los insectos se reproducen en los huecos con agua que deja entre sus ramas, ú hojas.
Los sospecho porque muchos de los pájaros tienen la cara mojada y pringosa, ¿casualidad?
Pues a esta
curruca capirotada hembra
(Sylvia atricapilla) también le encanta el rinconcito, y se alimenta de insectos, y también se mojó las plumas por encima del pico, con un aspecto peculiar.
Otros insectívoros, como los reyezuelos también frecuentan la zona, y también revolotean cazando por la misma planta. Bueno, solo es una hipótesis. La cuestión es que es un sitio estupendo para fotografiar insectívoros en Gijón, y en cantidad.