Sin embargo, y a pesar del espectacular verano que hemos tenido, no lo tuve fácil para fotografiarla (en Cuarto Creciente) en la noche de La Polina, ya que las nubes la ocultaban continuamente, aunque el paso de la negrura por el disco lunar le da un aire francamente misterioso y onírico. Os he hecho un pequeño vídeo, que la compresión de blogspot hace perder mucho de su encanto, peeero...

Una experiencia que os recomiendo, sobre todo a los que seguís a los pájaros con el telescopio, ¡también podéis orientarlo al cielo!
(Ver en grande).
Mar de la fecundidad, del néctar...¡qué contraste con los nombres más modernos como Playfair!
ResponderEliminarNo te creas, aunque suene "cool", el cráter Playfair viene del gran matemático escocés John Playfair (también teólogo)que fue allá por el siglo XVIII.
EliminarLos nombres de los accidentes geográficos lunares son asombrosamente hermosos y poéticos.
Curioso, Ana Belén la que no quiere que acabe es la "luna de abril" que debe ser igual de bonita que esta tuya. Un buen trabajo, Saludos.
ResponderEliminarGracias, a mí la de agosto es que me trae recuerdos de verla (es un decir)allá arriba cuando volvía de las fiestas de Begoña...
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