viernes, 24 de marzo de 2017

Escapada a Galicia: Gaviota de Bonaparte y ostreros en Cariño.

Después de unas paradas muy decepcionantes en Viveiro y O Vicedo, nos resarcimos en cuanto bajamos a la playa de Cariño, allí, al poco rato, pude enseñarles a los maveos a Phil, la gaviota de Bonaparte (Chroicocephalus philadelphia) que lleva varios años invernando en Cariño.









Para algunos de los presentes era su primera Bonaparte, y estuvimos tan tranquilos al lado de este ejemplar que dio tiempo de sobra para explicarles las sutiles pero grandes diferencias que la separaban de otras gaviotas reidoras que la rodeaban.










Felicitar a los amigos por saber medir perfectamente la distancia de seguridad, lo que nos permitió no sólo estar un buen rato gozando de esta pequeña gaviota. También pudimos retirarnos al otro extremo de la playa a observar a los ostreros sin levantar ni alterar a ninguna de las gaviotas, y eso no es fácil si no hay una cultura muy clara de respetar la tranquilidad del ave.










De nuevo un acercamiento discreto y lento nos facilitó la tarea de acercarnos lo suficiente al grupo de ostreros (Haematopus ostralegus).








Magníficas aves, que nos dieron todo un recital de idioma ostrero, se comunicaban entre ellas en todo momento, y hubo incluso alguna trifulca entre ellos.











Son otras aves habituales de esta localidad, donde las he visto más cerca y con mejor luz que en ningún otro sitio que conozca.










Estaban también en la playa los correlimos tridáctilos (Calidris alba), recorriendo activamente cada grano de arena en busca de su sustento.











Puede que nos nublase el raciocinio estar rodeados de tan notables bichos, pero la triste realidad es que estaba flojo en relación a  otras visitas, sin apenas gaviotas, sin colimbos, alcas o negrones en la lámina de agua, y en concordancia con el invierno tan pobre en el Cantábrico, poco movimiento de aves marinas pudimos ver.


En los prados alrededor, algunos ejemplares de bisbitas pratenses que se largaron sin foto, y un buen bando de pardillos comunes (Carduelis cannabina).





Y finalizamos con unos estorninos negros (Sturnus unicolor), pastando despistados.

jueves, 23 de marzo de 2017

Escapada a Galicia: Gaviota groenlandesa en Portiño de Morás.

Siguiendo el chivatazo de Roberto, me llevé a la tropa a Portiño de Morás, al final de la gran bahía creada por la playa de Lago, un lugar vamos a decir que peculiar, hermoso a su manera, aunque pensar que teníamos varios hectómetros cúbicos de residuos tóxicos encima de la cabeza...Bueno, la cosa es que fue llegar y cantar la gaviota groenlandesa (Larus glaucoides).







Un 1er invierno precioso, sólo había 4 gaviotas en el puerto, y desde luego con ese blanco nuclear llamaba la atención desde gran distancia.








Nos hemos encontrado otras veces gaviones hiperbóreos pequeños que parecen gaviotas groenlandesas, y gaviotas groenlandesas grandes que parecen hiperbóreos, pero en este caso, no hay duda ninguna.










Un ejemplar perfecto, de libro.















Para redondear la faena, se echó un par de vuelos lentos-lentos para poder afotarla en el aire a placer.














Pues nada, fue una parada bien productiva la de Portiño de Morás.

martes, 21 de marzo de 2017

Escapada a Galicia: Zetiñas por la Piscifactoría de Lago.

No podía faltar, después de las playas de San Cibrao, una parada en la piscifactoría de Lago. Esta vez no hubo suerte y no aparecieron ni gaviotas blancas ni la Thayeri, pero pude ver 2 gaviotas patiamarillas cantábricas (Larus michahellis lusitanica) anilladas en Galicia: las famosas Zetiñas.Como en el caso de sus vecinas las patiamarillas cantábricas asturianas, las "maveas", les cuesta una barbaridad abandonar el terruño, y siempre es una alegría cuando una zetiña salta el Eo para venir a Asturias. Ésta de la foto, en concreto, siguiendo la tónica, sólo tiene avistamiento de la costa Norte galega.


Y poco más, aparte del espectáculo de cientos de gaviotas lanzándose a buscar comida en un lugar tan artificial como propicio para estas aves.











Os dejo un pequeño vídeo para los que no conozcáis todavía un lugar tan singular.

domingo, 19 de marzo de 2017

Escapada a Galicia: Gavión hiperbóreo en San Cibrao.

Este invierno tan pobre en invernantes norteñas en Asturias hizo que nos aburriésemos bastante los pajareros. Así que me llevé a la buena gente de MAVEA a Galicia de excursión, haciendo el máximo de paradas, para poder ver bichos interesantes. No vimos ni mucho menos lo que deseaba ver (también fue un invierno flojo para los vecinos), pero hubo cosas interesantes.
Lo primero que canté, como a los 30" de bajar del coche, fue un impresionante 1er invierno de gavión hiperbóreo (Larus hyperboreus).



Un ejemplar de libro, enorme, blanquísimo, que destacaba perfectamente entre el resto de gaviotas.










Aunque el bando de gaviotas no se paró quieto, nunca resultaba difícil seguirle la pista.











Un buen comienzo para el viaje.












Os dejo un pequeño vídeo a pulso del gavión hiperbóreo, como veis soplaba fuerte en la playa.
















Por desgracia, aunque escaneamos con los telescopios varios cientos de gaviotas, sobre todo gaviotas sombrías (Larus fuscus) y patiamarillas (Larus michahellis), no fuimos capaces de dar con "Cipriana", la Thayeri. Este año se nos escapó.









Esta localidad de San Cibrao es una maravilla para los gavioteros, vi 3 sombrías anilladas, de las Islas del Canal y de Alemania, y la playa estaba ocupada por completo de gaviotas.











Hasta 7 ejemplares de gavión atlántico (Larus marinus) llegamos a ver, principalmente juveniles.













Para finalizar, una de las 2 gaviotas argenteas (Larus argentatus) que pudimos ver.

jueves, 9 de marzo de 2017

Fantasmas este invierno.

Este invierno tan extraño nos ha dejado poquísimas aves del Norte en Asturias, yo creo que el peor año que yo recuerde: prácticamente no hubo gaviotas blancas ni anátidas marinas, ni buceadoras, y de álcidos, invisibles, apenas pude ver algún alca, y este lejano arao común (Uria aalge) del puerto gijonés del Musel, de hace 3 semanas, es el único que he podido ver este invierno, un auténtico desastre.