miércoles, 17 de septiembre de 2014

Por la Bahía de Cádiz (XIV): Una visita más al Zoo de Jerez (I): Lince ibérico y lobo.

El plato fuerte de la visita se dio cuando llegamos a la zona donde se crían los linces ibéricos (Lynx pardina) que después se reintroducen como una de las últimas medidas para evitar su extinción.
La última vez que había ido a este zoo las medidas de seguridad eran tan extremas que solo se podía ver (y mal) a los linces a través de un circuito de televisión cerrada.


En esta ocasión se les podía ver sueltos en un gran espacio y fue muy emocionante, no me quiero imaginar (aunque varios amigos me lo han explicado) lo que tiene que ser verlos en la naturaleza. Ya desde la 1ª vez que vi ese rabón asomando aluciné.







Poco a poco fui avistando más ejemplares, cada vez con más facilidad. teniendo en cuenta que los tenía literalmente enfrente, y que tardé en dar con ellos, y son bien grandes, me hago una idea de la capacidad de camuflaje de estas maravillas.











Una vez que bajaron al suelo, la experiencia fue de las que no se olvidan.












Un animal de ensueño, y una vergüenza que los hayamos llevado hasta la encrucijada de la extinción.















El lobo (Canis lupus) que vi en el zoo, al contrario que los linces ibéricos, presentaba unos comportamientos estereotipados tan evidentes que aunque era un ejemplar enorme y físicamente tenía buen aspecto, daba mucha pena, ojalá en otra vida pueda surcar las sierras salvajes de la Península Ibérica, libre de trabas y fronteras.

martes, 16 de septiembre de 2014

Por la Bahía de Cádiz (XIII): Una visita más al Zoo de Jerez (I): Aves.

Nunca me gustaron los zoos, pero el de Jerez tiene la mejor colección de aves en peligro de extinción de la fauna española, accidentadas o incapacitadas, que conozco, y hace una labor muy buena de conservación, así que siempre que puedo me acerco y mientras los críos disfrutan de hipopótamos, jirafas y demás, yo voy a lo mío, sin más os pongo unas fotos de estos pobres bichos, que al menos hacen una labor educativa excepcional.

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).








Buitre negro (Aegypius monachus).















Buitre leonado (Gyps fulvus).











Alimoche (Neophron percnopterus).











Águila imperial ibérica (Aquila adalberti).













Águila real (Aquila chrysaetos).













Águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus).














Culebrera europea (Circaetus gallicus).












Águila pescadora (Pandion haliaetus).















Cernícalo primilla (Falco naumanni).













Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris).












Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala).










Grulla damisela (Anthropoides virgo). (Me gusta recordar que en tiempos de Don Quijote todavía habitaba en España).















Cigüeña negra (Ciconia nigra).














Cigüeña blanca (Ciconia ciconia).














Ibis eremita (Geronticus eremita).














Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax).


















Gorriones comunes (Passer domesticus).   ;-)












domingo, 14 de septiembre de 2014

Por la Bahía de Cádiz (XII): Una escapadita a Gibraltar (II): Los monetes.

Todo un clásico buscar a los macacos de Berbería (Macaca sylvana) del Peñón de Gibraltar.

















Todos unos expertos en supervivencia, incluso cuando están sobrealimentados demuestran una curiosidad y una capacidad de pillaje tremenda, en cuanto te das cuenta se te suben encima y examinan tus pertenencias por si hay algo que comer.









La verdad es que estos pequeños mendigos son bastante macarras, y se las arreglan muy bien para procrear y expandirse por todo el territorio gibraltareño.









Siempre son muy simpáticos para los niños, aunque hay que tener en cuenta los colmillos que lucen y la mala leche que gastan.













Cuando hay grupos familiares demuestran mucha ternura entre ellos, había muchas crías que despertaban la simpatía del público...






...aunque determinadas costumbres resultaban difíciles de explicar a los críos, a los adultos se nos escapaba la risa tonta...

viernes, 12 de septiembre de 2014

Por la Bahía de Cádiz (XI): Una escapadita a Gibraltar (I)

Un clásico de nuestros periplos por Cádiz es escaparnos una tarde a Gibraltar. preparamos una miniinvasión con familia y amigos, y no salieron defraudados aquellos que no conocían este lugar tan (no entraremos en terrenos políticos ni farragosidades patrióticas) pintoresco.

Una vez superada la frontera, que tiene su miga, el Peñón de Gibraltar nos domina por completo.











Este peñasquito está horadado mil veces por los británicos, que, fobias aparte, no tienen nada de tontos, y dominan un especio geoestratégico único con muy poco esfuerzo, aún a costa de llenar de instalaciones militares el hermoso Peñón.







Pasado el istmo que nos introduce sorprendentemente en la Main Street, asombro general de quienes no conocían este trocito de la idiosincrasia de Albion: todo recuerda a Inglaterra, a pesar de estar a escasos kilómetros de España.















El objetivo principal de los críos era ver los monos, de los que me ocuparé en la siguiente entrada, así que enseguida llegamos al teleférico que une la base de Gibraltar con la cima, una subida brusca y que impresiona.






Una vez en la cima, aunque ya son varias las veces que he visto este paisaje, uno nunca se cansa de ver la mezcla de encontrar una panorámica tan impresionante, con África, la enorme Bahía de Algeciras, la mayor parte de la costa SE de Cádiz y el propio Peñón, de un solo vistazo.

Es una pena que Gibraltar y La Línea de la Concepción estén separadas por una frontera, ya que han crecido simétricamente y forman una unidad de paisaje espectacular.

También es pena que se afee la panorámica de postal con tantos radares e instalaciones poco amistosas.

















Vertiginosamente debajo nuestro, las playas de Gibraltar, como esta de Sandy bay.










Una última mirada a África antes de reirnos un poco con los monetes, con el Monte Jebel Musa siempre dominando el anfiteatro de la costa Norte, entre Tánger al Oeste, y Ceuta al Este.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Por la Bahía de Cádiz (X): Salinas de Dolores (II)

Seguimos por las Salinas de Dolores hablando de limícolas, la más abundante, muchas decenas, quizás por encima del centenar, las cigüeñuelas (Himantopus himantopus).
















En algunos de los esteros, por decenas.














Y ejemplares, principalmente en parejas, volando a través de todo el intrincado mapa de las esclusas, hacia un lado...









...y a l otro. En cuanto te veían, emitían la alarma correspondiente y te seguían un buen rato.













Sus parientes cercanas, las avocetas (Recurvirrostra avossetta), menos abundantes, y lejanas.









El resto de limis, muy repartidos por la bahía, por desgracia muy lejanos, los más guapos, los correlimos zarapitines (Calidris ferruginea), por decenas, en paso.











Parecidos números de correlimos comunes (Calidris alpina).

















Bastantes ejemplares, sin fotos, de archibebes comunes (Tringa totanus) y agujas (Limosa sp), y algún archibebe claro (Tringa nebularia) suelto.








Zarapitos trinadores (Numenius phaeopus), también ejemplares sueltos, de paso.












Y chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula), el recuento se acercó mucho al centenar.












De paseriformes, en un ambiente tan duro, muy pocos, apenas algunas oportunistas urracas (Pica pica) en el observatorio.










Y unas cuantas lavanderas boyeras (Motacilla flava).











En definitiva, un lugar estupendo para ver aves, aunque la próxima vez llevaré el telescopio, aunque pille la gran sudada.