miércoles, 8 de octubre de 2014

El rebollosas de Socellares (IV): Plantines (I): Vegas y calizas de Socellares.

Os pongo parte de las preciosidades vegetales de las zonas altas de la excursión, en el límite entre el piso subalpino y la roca caliza desnuda (o casi).
Como siempre, mis conocimientos de boánica son muy limitados, si veis alguna barbaridad, me avisáis y todos felices.
Un clásico es la vermicularia (Sedum anglicum), agarrándose a la roca como una campeona.




La capacidad de supervivencia ( a las agresiones climáticas y humanas) del agracejo (Berberis vulgaris) es también mítica.










A estas alturas tapizan las alturas entre los 1.700 y los 2.000 msnm, por encima del límite arbóreo, extensas masas de brezos y piornos...










...y por encima, mullidos colchones (que incluso permiten caminar por encima sin tocar el suelo), de enebro rastrero (Juniperus communis alpina)...









...y de carqueixa (Pterospartum tridentata cantabrica).












En las vegas soleadas, donde hay una mínima capa de tierra, pequeñas matas que dan un toque de color, como las praderas de merenderas (merendera alpina)...








...clavel silvestre (Dinathus hyssoppifolius)...














...cardo de la Magdalena o azul (Eryngium bourgatii)...











...o el cardo almizclero (Cardus nutans).











Otras plantas no son tan espectaculares, y están finalizando su ciclo vital por este año, como las muy menguadas en porte y colorido calzas de lobo (Dygitalis parviflora)...
















...o la gran surtidora de la farmacopea europea genciana amarilla (Gentiana lutea).
En fin, mucha variedad a pesar de las dificultades que tienen estas plantas para salir adelante.

La próxima entrada, bajamos un poco de cota.

martes, 7 de octubre de 2014

El Rebollosas de Socellares (III): Aves.

Pocas, las que vi, pero es que caminar con un chaval de 10 años delante tuyo que es pura pólvora y tiene los pulmones de Pavarotti y los agudos de la Caballé dificulta bastante el sigilo necesario...Con todo, algo se vio, por ejemplo este busardo ratonero (Buteo buteo), que en un primer vistazo me pareció un halcón abejero por lo claro que era, pocos he visto tan blanquitos.












Toda la tarde estuvo por allí dando vueltas.














No podía faltar el trasiego elegante de los buitres leonados (Gyps fulvus).












El que fue toda una sorpresa fue el ejemplar de cernícalo primilla (Falco naumanni), que estaba más al Norte de lo habitual. No hubo manera de echarle una foto curiosa a pesar de ponérseme literalmente encima un buen rato.




En cuanto oyeron un bocadillo, se acercaron brevemente las chovas piquigualdas (Pyrrhocorax graculus). No llegaron a posarse, no les gustaría el jamón...








De pajarillos, muchos bandos familiares de pardillos comunes (Carduelis cannabina).










No tan abundantes, algunos grupos familiares de collalba gris (Oenanthe oenanthe libanotica), con los adultos nunca lejos...











...de los pollos aún con plumón.










Muy abundantes también, los bisbitas alpinos (Anthus spinoletta).








Cerca del ganado que les atrae la pitanza.












Y como suele suceder, a veces se encuentra uno a especies no exactamente alpinas, aunque el encuentro con este carbonero común (Parus major) fuese a más de 1.700 metros de altitud.

domingo, 5 de octubre de 2014

El Rebollosas de Socellares (II): Mariposas.

No me encontré mucha variedad en esta excursión, pero sí mucha cantidad y muy guapas especies.
Sirva de ejemplo esta pareja de sofías (Issoria lathonia).



Las manchas nacaradas del dorso destellaban al Sol.











De la misma familia, la ortiguera (Aglais urticae), fuego puro.












Otra pareja a lo suyo, la erebia cantábrica (Erebia pallari).













Cambiando de familia, nos vamos a las maravillosas licenas, empezando por el manto de oro (Lycaena virgoaureae).












Un dorso bien llamativo.











Aunque desde luego para llamativos los azules y violetas de la niña coridón (Polyomatus coridon).










Las había por decenas aprovechando los minerales de las escorrentías.












Una mariposa tan pequeña como llamativa.














No menos lo era la morena serrana (Aricia montensis), de color totalmente inclasificable.











Finalizamos con una familia más discreta, pieridae, como la mariposa de la col (Pieris brassicae).













Aunque la colias común (Colias corocea), es muy llamativa con ese amarillo limón.






jueves, 2 de octubre de 2014

El Rebollosas de Socellares (I): Ruta de montaña

Hace un mes, tuve la posibilidad de ir de montaña, que cada vez la tengo menos con tanto trabajo, obligaciones familiares y el físico cascao.
La cuestión es que me apetecía ir de nuevo a la Vega de Socellares, una de las más hermosas que conozco. Aquí la tenéis.






Se trataba de salir del Puertu Ventana, y por las pistas mineras que salen en dirección Norte, alcanzar poco a  poco la pala del Pico Rebollosas, y desde allí rodear en dirección a la Vega de Socellares.









El punto de partida, el Puertu Ventana.

Una ruta fácil y muy recomendable.

















Subimos casi directamente por la cresta mullida del Rebollosas.








En la subida ya se presagiaba lo que se vería después. Aquí la Peña Ubiña te hacía parar en el camino a deleitarte con su presencia.










No menos impresionante el conjunto de la Sierra de las Lomas y el Morronegro, en la provincia de león, a medio camino entre el Macizo de Ubiña y el de Somiedo.












Llegados a la cima, alucinantes las vistas en relación a la modestia de la montaña que acabábamos de hollar, que no es más que una pala enorme cubierta de matorral pero muy transitable.

La vista hacia el Oeste, una maravilla, con todo el macizo de Somiedo.

Visto más en detalle, montañas mágicas y que me traen buenos recuerdos de juventud perdida, como el Pico Ferreirúa.







Enmarcado al Oeste por el Morronegro, y al Este por Somiedo y las Torres de Orniz.

Al Norte, la enorme mole calcárea de la Sierra de Sobia.









Un poco más al Noreste, el inconfundible Pico Gamoniteiru con sus torres y repetidores, cima de la Sierra del Aramo.











Y en dirección Este, unas vistas soñadas una y otra vez, ya que el Macizo de Ubiña es mi favorito, con diferencia. A los pies de esta montaña del Rebollosas, la Vega de Socellares da entrada por el Norte al resto del Macizo de Ubiña.

Lo más al Sur de esta vista, un conjunto magnífico con el Colines, el Prau, los Fontanes y finalmente la mítica Peña Ubiña. Vaya conjunto.











Justo enfrente, haciendo de contrafuerte a la Vega, la Peña Melluque.













Y la plataforma de los Huertos del Diablo Norte y Sur. Otro nombre mítico, unas cimas gemelas que se desploman, al otro lado de la Vega de Socellares, sobre la Vega de Agüeria y los Puertos homónimos.









Un mirador de primera, ya solo quedaba cumbrear en dirección a la vega de Socellares, al Oeste, la vega sigue siendo una maravilla, aunque tenía intención de vivaquear en ella, no se nos logró.

Ya solo quedaba superar la cansadísima Cuesta Agria y seguir de vuelta las pistas mineras, mereció la pena.