lunes, 13 de mayo de 2019

Ventaniella

Hacía unos cuantos años que no íbamos por Ventaniella, en Ponga, y lo hicimos de nuevo en el mejor momento.












Al comienzo de la primavera todavía hay nieve en las montañas en abundancia, pero los claros hacen que el paisaje se vea maravilloso, de camino hicimos parada obligatoria para una vez más alucinar con el Tiatordos.












Desde San Juan de Beleño ver el Tiatordos, la peña Taranes y el Campigüeños en segundo plano es todo un lujo.








Ya en Ventanielles, visitamos la Ermita y la antiquísima Hospedería, ahora no en su mejor momento.












Aunque pueda parecer que el paisaje sea el mismo desde la Edad media, las atentas explicaciones, y fotografías que nos enseñó, el actual arrendatario enseguida nos hicieron salir de dudas, ya que la casa tiene varias reformas externas muy grandes y las praderías de alrededor tenían un aspecto bien distinto, explotadas intensivamente.



No obstante, sigue siendo uno de los rincones más guapos de Asturias, de una quietud incomparable.




Desde allí subimos hacia el puerto de Ventaniella, con la divisoria con León, siendo el paisaje todavía más espectacular por la buena capa de nieve que aún tenía.









Al llegar a la majada de El Xerru, un paisaje casi inmejorable, con las primeras estribaciones de Ten y Pileñes.

No pasamos de allí por la mucha nieve, pero mereció la pena (siempre lo hace, en cualquier estación), volver a Ventaniella.

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