sábado, 22 de julio de 2017

Fisterra

Era un lugar que no conocíamos, a mí me asustaba que se hubiese convertido en el típico filón para turistas, y fue así, en parte, me explico.









A pesar de haber madrugado y llegar de los primeros, hay mucha gente, muchos locales para turistas, olor a letrina en muchos sitios, y baratijas  ala venta por todas partes, lo que me hubiese echado para atrás el 99% de las veces. Pero a pesar de estas cosas que no me gustan nada, el paisaje desde el Cabo Fisterra es tan impactante que estas cosas te molestan mucho menos, y personalmente logré abstraerme a la inevitable llegada de autobuses y pude disfrutar de la sensación, obvia, de estar en un punto, por muchas razones, importante.

El faro estaba cerrado, pero conozco ya muchos, y no fue mayor problema, me centré en el paisaje y en las sensaciones, muy difíciles de describir, muy internas, la música de una gaita, las placas recordando naufragios históricos y batallas navales (de cuyas narraciones, gracias al gran Patrick O'Brian, soy un gran aficionado), la extraña sensación de estar frente  aun mar calmo, plácido y tibio que debe endemoniarse con facilidad, era como si mostrase su mejor cara.


Vimos el mismo Cabo Fisterra durante una semana, es un promontorio absoluto para muchas decenas de kilómetros  ala redonda, y nunca lo vimos igual, a veces con niebla, otras con viento que lo hacía aparecer y desaparecer en segundos del horizonte, otras llegaban las nubes y literalmente se tragaba el faro, desde luego es un paisaje constantemente cambiante, y en esa extraña forma de constancia,
me encantó.

La villa de Fisterra conserva, a pesar del turismo, mucho de su encanto, mayormente por sus gentes, por sus pescadores y por sus casas, pasear por sus callejuelas camino de O Centolo (menudo atracón de marisco) merece la pena.




El puerto, en extraña calma, a decir de sus habitantes, nos ofrecía una estampa idílica muy lejana a la que tiene que ser la habitual en estas aguas.

Salían un montón de barcas a la mar, para ganacia de los visitantes que veníamos buscando buenos productos del mar. También para los que venían buscando buenos subproductos, como esta gaviota sombría (Larus fuscus) veraneante que se me puso a un par de metros...









...o para la multitud de gaviotas patiamarillas cantábricas (Larus michahellis lusitanius) que criaban a muy baja altura, justo por encima de los tejados de las casas de 2 ó 3 pisos, máximo, aparentemente aquí no estorban las gaviotas, será de los pocos sitios donde anidan sin problemas en convivencia con los humanos, a los que ahora nos estorba todo.







Una pena que vayan desapareciendo estos puertos.











Todavía con la sonrisa y el ánimo exaltados de tanto rincón curioso y memorable, nos fuimos a reposar la comida a la playa Langosteira, que resultó ser mucho mejor de lo esperado, tranquila, enorme, con unas aguas como un plato dominando la bahía, un paisaje de escándalo y una arena blanca preciosa. pero lo mejor estaba a la orilla, y es que había una capa de muchos metros de conchas en la arena, conchas de especies nobles, Haliotis, Aporrhais,Trivia, Chlamys, Gibbula magus, Callista, buf, docenas de especies en abundancias que yo nunca había visto, fue un despiporre que me recordaba a lo más parecido a una orgía malacológica que hubiese vivido hasta entonces...

Sin duda fue un día absolutamente feliz para toda la familia, de esos que se recuerdan en el lecho de muerte, de esos pocos en los que no solo todo sale bien, es que todo sale mejor. A la vuelta, parando en los miradores, una panorámica llena de lugares mágicos en todos los sentidos, la Playa Langosteira en el medio, y en los extremos, el Monte Pindo y el Cabo Fisterra, una geografía para recordar siempre.














jueves, 20 de julio de 2017

Playas deliciosas: Cons y Xaxebe (Carnota)

En la parroquia de Lira nos encontramos estas playas coruñesas bien guapas, una a cada lado del pequeño aparcamiento.
A la izquierda, la playa de Xaxebe. A diferencia de otras playas kilométricas de la zona, esta es más bien pequeña, pero el encanto es el de su aislamiento, su absoluta soledad, y poder estar en pleno julio escuchando los grandes cuarzos de su arena chocando con tus pies en total silencio ambiental.
















Cons, a la derecha, algo mayor, y con unas dunas pletóricas de vida vegetal en flor, disfruta de ser una de las pocas playas en las que es habitual encontrase con granates en la arena, lo que le da un tono rosado precioso.

Vale la pena hacer una parada aquí y disfrutar en soledad (o no) del atardecer.

Por aquí se llega, a ambos lados del mínimo aparcamiento.
https://www.google.es/maps/dir//42.8059036,-9.1221592/@42.8054875,-9.1238146,1149m/data=!3m1!1e3












martes, 18 de julio de 2017

Playas deliciosas: Lariño (Carnota).

A esta prodigiosa playa coruñesa del concejo de Carnota se llega fácil, se aparca fácil y se ve fácil, la temperatura y el Sol, magníficos, y, sin embargo, tal y como nos sucedió un montón de veces en nuestras vacaciones por la Costa da Morte coruñesa, la playa estaba gloriosamente vacía.

Esta playa kilométrica tiene una arena más típica del Caribe, por su color, que del Atlántico, y aunque las aguas estaban frías, su color turquesa y su transparencia me mantuvieron toda la tarde con la boca abierta. Había algo de basura arrastrada a la duna por los temporales, pero eso era todo y pasa mi examen con nota.
Mirases a izquierda o a derecha, merecía ponerse en cualquiera de los extremos...
...así que acabé poniéndome en la base de la duna, exáctamente en el medio. Una gozada, la tranquilidad absoluta, sin duda una playa enorme que en cualquier estación merecerá la pena pasear, pero poder hacerlo en verano en absoluto silencio y tranquilidad nos llenó de energía.
Espero que no se llene con el tiempo de gente y de molestias. Como este blog lo leen cuatro gatos, y suele ser gente respetuosa, pongo su localización, merece la pena perder un día de tu vida y conocer este milagro. De su duna y las maravillas botánicas y pictóricas que lo habitan, hablaremos en otra entrada.
https://www.google.es/maps/dir//Playa+de+Lari%C3%B1o,+Lugar+Ancoradoiro,+1,+15291+Muros,+La+Coru%C3%B1a/@42.7640305,-9.1149358,13z/data=!4m15!1m6!3m5!1s0xd2f2bdb51ac41ef:0x4bf6181b533de25e!2sPlaya+de+Lari%C3%B1o!8m2!3d42.7590208!4d-9.1119103!4m7!1m0!1m5!1m1!1s0xd2f2bdb51ac41ef:0x4bf6181b533de25e!2m2!1d-9.1119103!2d42.7590208

viernes, 14 de julio de 2017

Por los alrededores del Cabo Vidío

Siempre es un placer acercarse a este lugar, así que empezamos por pasar una jornada extraordinaria en la virtual playa de Vivigo, que sólo aparece en marea baja detrás del final de la playa de la Vallina, y que nos permite disfrutar en soledad de un kilómetro de playa con uno de los lugares de baño más apetecibles de todo el mar Cantábrico.








Después subimos al faro de Vidío, y en un día como aquel que soplaba fuerte el Nordés, nos acercamos a los abismos, siempre con mucha precaución. El tramo de costa al oeste de este cabo, donde vemos la playa en la que acabamos de bañarnos, sigue siendo de las mejores de Asturias.






Siguiendo el cabo, acercándonos a la pared para alejarnos del tremendo acantilado que lo sustenta, el hermoso faro.











Y acabando de rodear el cabo, la vertiginosa pared que se descuelga sobre la playa de Gradas, que con el viento que agita todo, empezando por la cámara, da todavía mayor impresión de paisaje salvaje. Siempre merece la pena acercarse hasta aquí y asomarse a estos paisajes.

miércoles, 12 de julio de 2017

Playas deliciosas: Gueirúa (Cudillero)

Como os comentaba, pasamos a la playa de Gueirúa, que tal vez por su popularidad en los últimos años entre turistas y fotógrafos ha visto muy ampliada su pista de descenso, por lo que os pongo por dónde entrar con coche y con seguridad: https://www.google.es/maps/dir/Gij%C3%B3n/43.5585641,-6.3067813/@43.5591131,-6.3085911,591m/data=!3m1!1e3!4m9!4m8!1m5!1m1!1s0xd367c66cbf494bf:0xbd06d207048d3536!2m2!1d-5.6611195!2d43.5322015!1m0!3e0
Desde este punto se baja perfectamente.

Poco se puede añadir de una playa archifamosa para cualquier fotógrafo de paisajes en Asturias y cuyas fotos decoran calendarios, revistas y galerías.

Recorrer en marea baja su espacio intermareal resulta una gozada, apareciendo especies animales y algas raras en otros puntos, y es que el flisch hace que se adentre mar adentro una gran superficie de roquedo lleno de charcos, y la densidad de vida en ellos es muy elevada.

Si además nos acercamos a la gran roca que marca el espacio de roquedo por la derecha nos encontraremos con la sorpresa de una cetárea abandonada que todavía, si cabe, aumentará la curiosidad de esta playa tan espectacular en lo paisajístico como en lo biológico.


martes, 11 de julio de 2017

Playas deliciosas: Pumarín (Cudillero).

Hace poco nos fuimos a conocer en plan comando mi hijo, Alejandro y yo la playa de Pumarín, en Cudillero. No pongo la localización, ni mapa de aproximación, porque tuvimos que bajar asegurados con una cuerda a todo lo largo de la bajada, y aunque en sí es sencilla incluso para alguien con vértigo como yo, para personas impresionables podría ser peligroso. No obstante, la playa es una maravilla, tal y como ya veíamos desde el Mirador de Santa Marina.

Una vez abajo, lo que nos encontramos es una playa virgen, con unos pedreros espléndidos, en términos paisajísticos, y en riqueza de especies, como comprobamos al internarnos en los charcos de la bajamar, abundantísimos en especies nada comunes, y con una variedad de fauna sólamente reservada en Asturias para las playas más limpias y menos masificadas.

Intentamos pasar a la contigua playa de Gueirúa, pero un cortado nos lo impedía, así que volvimos a subir al acantilado y nos acercamos a esta playa, que pondré en la siguiente entrada.




lunes, 10 de julio de 2017

Algunos apuntes del SACRE.

Como todos los años, y van 10, censar el programa SACRE de la SEO por Gijón al principio da una pereza increíble, por lo difícil que es enlazar en un área urbana y suburbana 20 puntos de escucha, pero cuando vuelves a casa te presta mucho porque siempre acabas viendo aves que no te esperabas, y otras que año tras año repiten y alucinas con esa exactitud. por ejemplo, en un punto, en la 2ª visita aparece SIEMPRE un zarcero común (Hyppolais polyglotta), son muchos años y uno se pregunta si no serán ya los descendientes de este macho que canta siempre en el mismo saúco año tras año.


Hay lamentablemente aves que, por ejemplo en el mismo sitio que el zarcero han desaparecido este año, como el alcaudón dorsirrojo, o la lavandera boyera, que crían aquí no todos los años, cuando no se detectan se echan de menos, por supuesto. Un ave que este año ha aumentado mucho es el pardillo común (Carduelis cannabina). Siempre es fácil localizarlo pero cuando aparecen en bandadas aturullan con sus trinos.











Las tarabillas comunes (Saxicola rubicola) también son muy fieles a sus territorios y es fácil anotarlas cada primavera en los mismos sitios.













Y si aparece el macho, aparecerá la hembra con toda seguridad.




Muy lentamente, pero con precisión de relojero, la población de tórtola turca (Streptopelia decaocto) va aumentando lentamente en las áreas suburbanas, también lo está haciendo claramente la de paloma torcaz.













En los bosquetes periféricos, resisten los picos picapinos (Dendrocopos major), tan cerca de la ciudad da gusto verlos.




Los córvidos, como el arrendajo (Garrulus glandarius) disfrutan de esos pequeños espacios en los alrededores de la gran ciudad.











Y siguen los agateadores comunes (Certia brachydatyla) anidando en los mismo troncos cada año.













Pájaros forestales en Gijón en primavera, como el zorzal común (Turdus philomelos) abundan y repiten posiciones de anidamiento, aunque otras aves mucho menos frecuentes, como el colirrojo real, este año han bajado en número absoluto y en estaciones, lástima.









Su primo el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), al contrario, se mantiene bien en Gijón. No en vano, lleva más de 10 años usando mi edificio como lugar de anidamiento.









Los gorriones comunes (Passer domesticus), también, en cada agujero de los que quedan en las entradas de las tuberías del gas ciudad a mi edificio hay un nido. Este ejemplar leucístico me lo encontré en la Campa Torres.












Otra familia que repite cada año, en el mismo lavadero, bajo el mismo puente, es la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea).




Motivo de alegría es ver especies que en una década han multiplicado mucho sus poblaciones, como la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala).









Pero sobre todo, ver que especies escasas y en peligro como el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), o el halcón peregrino han tenido un año excelente en Gijón.









En resumen, un censo que es muy pesado, por su metodología, pero que te da muchos datos interesantes, y que viendo una década atrás todo lo censado, te haces una idea muy ajustada de la avifauna de tu ciudad.

domingo, 2 de julio de 2017

Misiego entre la bruma

A mediados de la primavera la Ensenada de Misiego tenía este aspecto fantasmal, con la marea baja dejando al descubierto el verdor de sus fondos y con la bruma marina entrando desde la Bocana.

A una lado de la ría, mirando hacia El Puntal, hacía Sol y calor...
...pero un momento después, desde Rodiles una bruma fría y espesa hacía retroceder a todos los paseantes de aquel día, dejando la playa de Misiego en la penumbra a mediodía.

sábado, 1 de julio de 2017

Playas deliciosas: Morouzos (Ría de Ortigueira).

Tuvimos un viaje accidentado del que lo poco que pudimos sacar brillo fue a la visita que hicimos a la playa de Morouzos, en la Ría de Ortigueira.

https://www.google.es/maps/dir//43.7031576,-7.8464842/@43.7030025,-7.8475142,5993m/data=!3m1!1e3


Esta gran playa recoge toda la arena que desemboca en las rías de Ortigueira y Ladrido formando una gran barra de arena, que ya se intuye desde Ladrido.


Esta playa está rodeada de varios observatorios ornitológicos, no en vano es una de las mejores áreas del Norte de España para las aves, especialmente en invierno.

Volveremos con más calma y con menos prisas, eso espero.


jueves, 29 de junio de 2017

Somormujo lavanco sorpresa en mayo en el parque

El mes pasado disfrutamos de un atractivo somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con todas sus galas y golas.





















Me lo encontré de sopetón en en el Parque Isabel de Gijón, siendo toda una sorpresa ya que en 40 años nunca había visto uno aquí. Fuimos muchos los aficionados a las aves que aprovechamos esta circunstancia en una época tan propicia.










Sin embargo, consultados Laure y Yoli y Juancho, que son como la Parquepedia y La Voz del Parque, respectivamente, me contaron la triste verdad, y es que este bicho estaba herido, y dado que no comía ni mejoraba bajo los buenos cuidados de los cuidadores del parque, lo soltaron en el estanque. Al menos aquí no le faltaba comida en forma de gambusias, y, aparte de los cisnes en celo que lo apartaban de su lado, tenía bastante tranquilidad.











La verdad es que viendo las fotos en casa, sí que tenía aspecto de enfermo y de cansado. desconozco si llegó a recuperarse del todo, eso espero.