miércoles, 18 de octubre de 2017

La Vaca a tope

Me pasé unas cuantas veces por La Vaca el último mes y pude disfrutar como un enano del paso de tantas y tantas miles de aves marinas, de 25 especies diferentes, fue memorable cada uno de los días. Es muy difícil o literalmente imposible fotografiar la mayoría de las especies, pero os pongo unas pocas fotos y vídeos que no hacen ni la más leve justicia a lo que realmente se ve a través del telescopio.




Vi más págalos que nunca, especialmente decenas de págalos grandes (Stercorarius skua), aunque también varios parásitos y pomarinos.












También unos bandos espectaculares que sumaban cientos de charranes patinegros (Sterna sandvicensis). Muchos charranes comunes y algún que otro ártico, fumareles comunes, charrancitos...











Alcatraces (Morus bassanus) fueron varios miles, bandos lejanos grandes...










...y otros ejemplares tan cercanos que hasta mi hijo con un objetivo "normal" pudo captarlo.




















Maravillosos cuando te pasan por encima...









...pero también cuando pasan bien lejos, y los observas luchando lentamente con el viento, las olas y la lluvia, son poesía en movimiento las marinas.








Los que nunca pasan lentos son los negrones comunes (Melanitta nigra).














Difícil seguir a los trenes de negrones comunes, son rápidos y directos.












Como un único ser vivo se encogen, se estiran...









Pude observar muchos cientos, por desgracia ninguno especulado, qué triste lo de esta especie, otra que se nos va al cajón de las accidentales...




Por supuesto, muchas gaviotas que llegan, algunas con un pan bajo el pico, como esta sombría (Larus fuscus).












Ostreros (Haematopus ostralegus), junto con chorlitos, zarapitos, archibebes, andarríos y un largo etcétera de pequeñas pero ultrarresistentes limícolas.











No olvidamos a las aves residentes, como las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis).












O los cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis).














En fin, una gozada, y eso que no pongo aquí, por infotografiables, a las pardelas pichonetas, sombrías, baleares, capirotadas y cenicientas, que sin duda, son las estrellas de este paso.

lunes, 16 de octubre de 2017

Amaneciendo en La Vaca

Si hay algo que me gusta, es amanecer en los lugares donde después aparecerán mis aves favoritas.


















En La Vaca, no digamos, con el mar de frente y el Sol perezoso despertando detrás de Gijón, al Este.















Pocos sitios quedan todavía con tanta poesía como este lugar mítico para los aficionados a la ornitología en Asturias.

jueves, 12 de octubre de 2017

Playas deliciosas: San Antolín, de nuevo.

A esta paradisíaca playa de Llanes no hace falta presentarla, se ve desde la autopista, desde la nacional y hasta desde el tren, y aunque en verano está horrorosamente masificada sigue siendo una playa preciosa...




















...aunque el fotógrafo intenta agradar con sus fotos, a veces hay que poner la realidad, y es que es difícil sentirse cómodo incluso a finales del verano.

Una vez más, el encuadre adecuado nos da una imagen idílica, hacia el este, al otro lado del río Bedón. (Cuidado con la marea o tendréis que cruzar a nado).

Pero hasta las playas deliciosas a veces tienen detalles escabrosos, en forma de "humanidad" y sus desechos.

Al fondo de la playa, al Oeste, la zona más poblada, un escorzo nos descubre otro perfil bien guapo de este playón de kilómetro y medio.

Aunque un examen menos inocente y una ampliación de la vista nos descubren el chiringuito y los peajes crueles de la civilización.

 En fin, una playa preciosa, si uno se agobia mucho, siempre cabe el recurso de darse la vuelta y disfrutar de la desembocadura del río Bedón, otra maravilla, aunque ese plumero de la Pampa...en fin.

martes, 10 de octubre de 2017

Por Peñes en septiembre.

Con la migración en plena actividad, pude ver alguna cosa interesante por el Cabu Peñes, posiblemente lo más prestoso ver en el mismo día casi una docena de collalbas grises (Oenanthe oenanthe).
















Con magníficos colores entre el tostado, el rosado y el gris, se diferencian bien de nuestras grisáceas y monocromáticas libanotica.












Siempre vigilantes, era posarse en tierra, después de miles de kilómetros de periplo, y ponerse a vigilar, normal, el Cabu Peñes está lleno de peligros: halcón peregrino, esmerejón, gavilán...













Los chorlitejos grandes (Chararius hiaticula) que compartían los roquedos y los prados adyacentes al acantilado eran mucho más confiados.









Comida, era lo que buscaban.












Y como vemos en el vídeo, a un ritmo frenético.















Lo mismo que otros famélicos en paso al Sur, como el mosquitero musical (Phylloscopus trochilus).













Dejándole el hueco a los compañeros comunes que en estas fechas aún estaban por llegar. Las que sí que llegaban y en grandes cantidades eran las lavanderas blancas (Motacilla alba), aquí alimentándose con avidez de las larvas que surgen del nutritivo cucho.






Tampoco habían llegado todavía las primas enlutadas de Gran Bretaña, estaban al caer.








Pero sin duda el mayor espectáculo a principios de septiembre era el de bandos de centenares de fringílidos llegando del Norte de Europa.










Algunos, como estos jilgueros (Carduelis carduelis) se quedarían breve tiempo para reponer fuerzas, otros ya se quedarán todo el invierno.








Los miraban con poco interés aves sedentarias y locales, como el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros).

















Esta hembra (o macho juvenil) parecía muy desprecupada de mi presencia.















Igual que otra hembra, la de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), muy tranquila en su atalaya.









Del busardo ratonero (Buteo buteo), en esas fechas, no puedo saber si es local o visitante, ya que bastantes llegan del Norte, con un espíritu cazador que contrasta con nuestros más carroñeros y oportunistas ratoneros sedentarios.









Otro peligro llegado de lejos para las abundantes tarabillas comunes (Saxicola rubicola) que exploran su territorio en familias progresivamente más laxas según va llegando el frío.

sábado, 7 de octubre de 2017

Azulones por Bañugues

Últimamente siempre me encuentro por Bañugues a un grupín de ánades azulones (Anas platyrynchos).










En estas fotos, se trata de azulones en eclipse, tomadas a principios de septiembre.








En este plumaje, los machos se parecen mucho a las hembras.











La identificación realmente es sencilla: pico amarillo liso, macho. Pico anaranjado con mancha difusa negra, es una hembra.











Un aliciente más para la playa de Bañugues.

jueves, 5 de octubre de 2017

Cría de lagarto verdinegro

Entre julio y agosto ponen los huevos las hembras de lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), y tuvimos la suerte, sobre todo los peques, de encontrar (creo que fue Germán), peligrosamente al borde de la carretera, a un juvenil bien chiquitín.

Después de fijarnos bien y recibir mi rollo habitual para que supiesen lo que era, lo devolvieron con delicadeza, alejándolo del tráfico. Un bicho bien guapo.

martes, 3 de octubre de 2017

Pulpo a la vista

Los charcos de marea son una gozada para enseñar en directo historia natural a los críos, y además se les pone en valor la vida y en concreto lo importante de disfrutarla, respetarla y dejarla como estaba, en resumen: buscar, ver, conocer, tocar y devolver al agua. Perfecto.









Era la primera vez que se nos colaba un pulpo común (Octopus vulgaris) en el truel, y pudimos disfrutar de las andanzas de este inteligente animal un buen rato, hasta que los soltamos donde lo encontramos y todavía lo vimos avanzar con increíble y casi alienígena soltura entre rocas y algas.

domingo, 1 de octubre de 2017

Playas deliciosas: Las Llanas.

Una playa deliciosa inesperada, en Muros del Nalón. Íbamos un par de familias cargaos de críos por la senda costera, no conocía esta playa, y no me imaginaba lo guapa que iba a ser.








Tuvimos la suerte de cara, porque aunque tenía mucha gente, cayó una buena pero (gracias al conxuro psicomágico del amigo Fer) breve tormenta que espantó a la mayoría del personal, lo que nos permitió disfrutar de la marea baja y de la playa practicamente para nosotros, con un baño final "en coiros" tremebundo.




Y además, en las rocas expuestas, contra todo pronóstico, unos charcos intermareales llenos de vida que hicieron las delicias de grandes y pequeños, gran variedad de seres que por desgracia ya es tan inusual que emociona cuando aparece en la costa central asturiana, esquilmada hasta el sonrojo.





A la vuelta diluvió, salió un Sol que picaba, volvió a llover, y nos dio tiempo a secar antes de merendar en el Mirador del Espíritu Santo. Un gran final para una gran experiencia. A ver si se repite.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Por Socellares con Mavea: Ascensión al Sobre el Tambarón

Aunque hubo quienes sufrieron bastante subiendo a este pico de 2.005 msnm, mereció la pena, como veis por las vistas: Hacia el Sur se extendía todo el Macizo de Ubiña, en esta pano, de izquierda a derecha, la mole de Peña Rueda, los Puertos de Agüeria, el Siegalavá y Tapinón, Fariñentu, Huertos del Diablo...casi nada.

Acercando el zoom, y más a la derecha y arriba, los colosos de la Cordillera Cantábrica: Prau, Fontanes, Colines...

Hacia las montañas más modestas del interior de Asturias, mirando al Norte, las Sierras paralelas de Caranga, Tene, Aramo y Monsacro, Llosoriu...

Mirando al oeste, toso el Cordal de la Mesa, desde Asturias a León, rodeando los milenarios puertos de Teverga y Somiedo.

Acercando otro poco el zoom, el Ferreirúa y la larga y plácida cresta tras la que vemos de izquierda a derecha el leonés Morronegro y las montañas del cresterío del Cordal de la Mesa.

Muy espectaculares panorámicas para tratarse de una montaña relativamente baja, pero estar al borde de la Cordillera Cantábrica, en un saliente entre algunas de las mejores sierras de Asturias, no tiene precio para la vista.















Y volvimos a nuestra base de operaciones en Socellares, que bien merece una foto por su belleza y amplitud.