martes, 29 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (VI): Piscifactoría de Lago.

Ya me habían avisado, y ya había leído y visto fotos en los blogs, de lo fácil que era ver concentraciones de gaviotas en la piscifactoría de Lago, pero nadie nos había preparado para el espectáculo que allí se formó.







video
Es que esto hay que verlo, no basta con que te lo cuenten, os calco un vídeo, que como siempre se ve fatal en blogger.












Bajábamos por una carretera caprichosa desde San Cibrao, y viendo las imágenes de satélite pensé que iba a ser ver un poco por encima de los tejados y basta, pero la carretera pasa EN MEDIO de la piscifactoría, y al no haber muros, el espectáculo es en vivo y en directo, y alucinas.




Una gran tobera que suelta el agua a presión, cargada aún de residuos y comida en forma de pienso, proveniente de la piscifactoría, y miles y miles de muíles que remontan la corriente para alimentarse.







Y a su vez decenas de gaviotas y cormoranes alimentándose un poco de todo, el ruido es ensordecedor, y el espectáculo difícil de olvidar.




Muchas gaviotas cercanas, la mayoría reidoras (Chroicocepahlus ridibundus).








Y algunas gaviotas grandes, la mayoría patiamarillas y algunas sombrías (Larus michahellis / fuscus).
Lástima que no sea época, porque en pleno invierno tiene que ser una gozada.








Se trata de una enorme instalación, con varias zonas diferenciadas, en conjunto es un mamotreto importante…y tiene unas cubiertas en las que se posan otros cientos de gaviotas, la pena es que la luz ya era casi inexistente, no llevaba telescopio, y las que vi cercanas no estaban anilladas, pero en buenas condiciones tiene que ser como para coger una silla, las palomitas, el telescopio…y a gozar.



Desde luego, algo para recordar, y para más gusto, rodeado de…bueno, esto para la entrada de mañana.







domingo, 27 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (V): San Cibrao (2)

Avanzando hacia el mar, pasé primero al lado Este de la península, en la guapísima playa de Cubelas, donde había una mezcla guapísima de gaviotas, y donde enseguida me llamaron la atención 3 ostreros (Haematopus ostralegus) que maniobraban entre los penedos de granito.
 
Se les veía peor que a las gaviotas, pero mereció la pena tirar de prismáticos, eran bien guapos.














Lástima no poder subirse al promontorio publicitado de la foto, porque hubiese dominado perfectamente la escena.


En todo caso, se veían bien cerca un montón de gaviotas, casi todas gaviotas patiamarilllas (Larus michahellis) como la de la foto, con un barrado y un tono blanquecino que recordaban a las gaviotas argenteas.












Otras, como esta, también muy mansa más bien parecían gaviotas sombrías.









Volviendo al paseo marítimo, una playa bien hermosa, la de Os Tornos, con una arena blanca y finísima que no tenemos por Asturias, un paisaje alucinante, solo estropeado por las instalaciones industriales del fondo (de eso sí andamos sobrados por Asturias), mañana os pongo lo que por allí había, me quedé a cuadros.

 

Con pocas gaviotas, pero cerquita.





En definitiva, no hubiese ido a San Cibrao si no fuese por sus gaviotas, y me encantó.

sábado, 26 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (IV): San Cibrao (1)

Ya me habían avisado que la pequeña localidad lucense de San Cibrao era una joya que atraía muchas gaviotas, y muy raras, además de ser la localidad más cercana a Os Farallons, lugar donde se han anillado los primeros juveniles nativos de gavión, lo que no me esperaba era lo guapo que es el pueblo en sí, y la peculiar geografía que alberga.



Como veis en la imagen, es una ría, la ría de Lieiro, que en bajamar forma una gran cinta de arena, la playa de Limosa, y en su desembocadura se une a la playa de Os Tornos, al oeste, para confluir con una antigua isla, que se une a tierra con un bonito tómbolo en forma de paseo y pueblo marítimo, dejando otra gran bahía arenosa al Este, la playa de Cubelas, pero de estas 2 últimas me ocuparé mañana.


En la marisma del comienzo, muchas y variadas gaviotas, empezando por los gaviones atlánticos (Larus marinus), había 3, a cual más gordo, aunque ni rastro de sus posibles crías, solo vi adultos.













Un centenar de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), de todas las edades.












Algunas con pinta (superficial) de argenteas, el problema es la distancia, no lleve el telescopio, y a prismático y teleobjetivo fue difícil hacerse una idea específica, aunque el conjunto era muy prestoso.

Debido a esta falta de telescopio, me perdí 2 anillas, esta pati, en teoría gallega, porque sí que tenía una Z al principio del código.










Y esta otra, también verde, que portaba una gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), ilegible.










 
Por lo demás, variedad de gaviotas sombrías (Larus fuscus).








Y de gaviotas reidoras (Chroicocepahlus ridibundus).






También había algún limícola, vuelvepiedras, muy lejanos para la foto, y un par de andarríos chicos (Actitis hypoleucos), tan chillones como siempre.










En pleno invierno, esta playa tiene que ser brutal para gaviotas grandes y raras, a ver si se me arregla para venir en estas condiciones.
Lástima de telescopio, pero por lo demás encantado con la mezcla de gaviotas, paisaje y paz total…y aun quedaba la otra parte, con menos bichos pero igual de encantadora.

viernes, 25 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (III): Viveiro y playa de Covas.

Nos pateamos Viveiro y nos comimos gran parte de la producción de cefalópodos de la zona, y también aprovechamos para comprobar que en la zona oeste de la bonita playa de Covas, había un pequeño grupo de gaviotas, muy cercanas al paseo marítimo, tal y como me pronosticó Antonio.
Y lo más chulo, un gavión atlántico (Larus marinus), de 2º invierno, un gran ejemplar.





No eran muchas y no eran portadoras de anillas, destacaban de nuevo las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), bien guapas, mayoritariamente adultas.








Alguna gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), siempre ruidosas.












Una única gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), somnolienta.









 Curiosamente, los grupos más que por especies, por edades, las sombrías (Larus fuscus) y patis jóvenes, juntas











Por desgracia, había también un alcatraz (Morus bassanus) orillado, un juvenil.






Una gran playa que cierra la ría por el Oeste...



…y se continúa con la playita de Seiramar, fin de este paseo tan agradable.

A la vuelta hicimos hambre pateando el casco histórico, muy pintoresco, esta es la Iglesia de Santa María del Campo, nada menos que del siglo XII.










Unas callejas más allá, solo nos quedaba sentarnos a comer como reyes...y luego seguir viaje a San Cibrao, próxima parada.












miércoles, 23 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (II): Celeiro.

Bueno, pues después de una gran noche en Viveiro, en el Hotel Ego, que recomiendo, nos fuimos de tour a conocer Viveiro, y por supuesto, también hubo gavioterío.

Comenzamos en Celeiro, con una zona portuaria saturada de gaviotas, aunque un poco de mala suerte y la época que es temporada baja de rarezas hizo que no hubiese mucha variedad, aunque cantidad a tope, en especial de las locales gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), y también varios cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) en plena playa.




Un buen montón también de gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus), especialmente encima de las embarcaciones.









Algunas con bastante descaro y mala leche...












Pero como ya me advirtió Antonio Gutiérrez, que me asesoró amablemente en este viaje, la mayoría de las gaviotas no estaban en la playa...







...si no en tejados y alrededores de edificios y naves industriales. Cientos de gaviotas, ninguna anilla, ¡vaya!








Algunas gaviotas muy elegantes...como esta pati de ¿2º? ¿3er? invierno...










...otras no tanto, como esta otra que parece que se ha tragado un bonito o al menos una xarda enteros, por lo que le asoma del pico.










En los praos de los alrededores, lo que fue una tónica del viaje: decenas de fringílidos, como este jilguero (Carduelis carduelis) tapizando en paso el terreno.









En fin, un lugar muy agradable de patear, aunque sus gaviotas me fueran un poco esquivas.

martes, 22 de octubre de 2013

Mi pequeño gran viaje a Galicia (I): Playa das Catedrais

Por mi 40 cumpleaños, mi esposa, pensando (me conoce bien) que me iba a entrar una bajona de aupa, decidió regalarme un viaje de fin de semana a la Mariña lucense, que, increíblemente, pese a tenerla tan cerca, o quizás por esto mismo, no conocía.
Fue un par de días tremendos y agotadores, pateando callejas, comiendo como reyes, viendo miles de gaviotas, sacando tarjetas enteras de memoria de la cámara, y bueno, todo muy concentrado pero conocimos bastantes cosas nuevas: "pa habernos matao".

El viaje empezó parando en la Playa de las Catedrales, en galego, a Praia das Catedrais, o de Aguas Santas, que no conocía pero que nunca quise visitar en verano, por su ocupación tremenda y por el muchas veces lamentable espectáculo del turismo a plena potencia acaparando un espacio tan bello.
En otoño, es otra cosa, a pesar de lo tarde que llegamos, había bastante gente aún en la playa, pero el ambiente era acogedor, con un tibio viento y el mar erizado, y como comprobamos, no exento de peligro, ya que esta playa en marea creciente es muy engañosa, y te quedas atrapado con facilidad entre las cuevas y los salientes, una aventurilla que añadió encanto a la visita.
La playa es fotogénica hasta el límite, con texturas y formas prestas a ser encuadradas y compuestas de múltiples formas, y con unos colores ocres de mil matices, realmente me gustó, aunque no hubiese luz suficiente para aprovechar al máximo la visita.
Sin duda una buena manera de empezar el viaje, os recomiendo esta playa...pero solo cuando haga frío, en verano debe ser muy diferente el paisaje...

domingo, 20 de octubre de 2013

Una anilla con historia, GR21049 = 3M8:C

Tenía un buen bando de gaviotas delante, y por el paso abundante de gente, sabía que tenía poco tiempo, así que fui fijándome en las gaviotas, buscando aves raras, o anillas, y sacando fotos a la vez por si acaso, en la Playa de San Lorenzo a veces es cuestión de un minuto, el tiempo que tienes para disfrutar de las gaviotas.
 







Así que iba escaneando el bando, a ver…una guapa gaviota patiamarilla cantábrica (Larus michahellis lusitanius) 
Otra igual de guapa…otras con cara de mal café…








…alguna sombría…













…¡vaya! Finalmente, una anilla, es una gaviota sombría (Larus fuscus) 3M8:C

Me mandan su historial, es escocesa, de las de Ian livingstone, pero aquí empieza la curiosidad: estuvo el verano en un centro de recuperación de aves (sí, ese sitio que aquí en España está en vías de extinción), y le pusieron allí la anilla, ya que hasta entonces, iba anillada, pero con metal.












¿Y qué anilla metálica llevaba? Pues GR21049, que ya había registrado el año anterior en el parque Isabel, así que ya era una gaviota sombría conocida.











Pero la mayor sorpresa es que incluso otro año antes ya la había visto en el mismo sitio, cuando era un 1er invierno, pero en aquella ocasión la tomé por una gaviota argentea, ¡ y vaya si parecía argentea!
Así que parece que siempre fue la misma gaviota, pero en cada ocasión que la vi, la tomé por una completamente diferente.