martes, 8 de enero de 2013

Peces en aguas peligrosas

En el río Piles de Gijón pueden observarse muchos peces, la mayoría mugílidos, que siempre llaman la atención a los paseantes de sus orillas por su tamaño y abundancia.
Éstas son aguas peligrosas para ellos, por varias razones. Por una parte, aunque mejorando, la contaminación del Piles sigue ahí, no tanto en el agua como en sus sedimentos, y es precisamente de estos sedimentos de lo que en gran parte comen o buscan su alimento los 2 protagonistas de hoy.
Además, la fauna alada consume ávidamente pescado, ya sea en forma de alevines, por martines pescadores, gaviotas y y garcetas, o en forma de adultos, a veces muy grandes, por parte de garzas y cormoranes.
Además, se pescan, y esto sí que necesita una explicación, por parte de los humanos.
Aunque pueda parecer extraño, los muíles tienen un sabor excelente, y son muy apreciados por los pescadores deportivos, por lo complicado que es sacarlos, pues pican a cebo de pan, con boya transparente, y son tan listos que se necesita pericia para engañarlos.
En otras zonas menos contaminadas de Asturias se pescaban con deleite, en Gijón, con mucha inteligencia, se evitaban, por cuestiones sanitarias, pero por desgracia, determinados colectivos de inmigrantes, acostumbrados a consumirlos en sus países de origen, no les hacen asco, y prefieren no pensar en metales pesados o salmonelas, y llenar el estómago. Una tristeza, que aún haya hambre suficiente como para llegar a la desesperación.

Bueno, yo también pesco en aguas peligrosas, porque los peces, taxonómicamente hablando, no son lo mío, me aventuro a decir que 2 peces me encontré hace unos días por el Piles, si meto la pata, me avisais.
Este debería ser una lisa dorada (Liza aurata), un ejemplar de buen porte, y prácticamente en la orilla.







Y este otro, que estaba fresquito pero fiambre, creo que es una platija (Pleronectes platessa).
A los pocos minutos, un buen bando de gaviotas sombrías se lo disputaba.

Ambos peces tienen la costumbre de entrar y salir de las rías asturianas y subir bastante el cauce de los ríos, bajando luego al mar en un peregrinar diario.

4 comentarios:

  1. pues si que es una pena lo que cuentas pero
    el hambre es el hambre y no se mira las consecuencias
    no te puedo ayudar pues estoy perdida en esto
    pero son guapos
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo ando aún más perdido, pero por algo se empieza.

      Eliminar
  2. Felix, si te apetece entrar en Asturnatura, seguro que te los identificarán con mucho gusto, hay muy buena gente por allí. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, utilizo mucho esa base de datos, aunque en este caso concreto me sirvió de poco, andan un poco flojos de pececitos.

      Eliminar

Me encantan tus comentarios, y además los necesito, pero para evitar los ataques de orcos, trols y pesadiellos, me veo obligado a moderar. Si formas parte de la buena gente, tu comentario saldrá seguro.