martes, 2 de octubre de 2012

Salida marina desde Gijón: I, las aves marinas.

Hace ya más de un mes que salí en catamarán con los amigos Frechilla y Valella "Isocero" , en representación de la empresa Wildwatching Spain, desde el puerto de Gijón.
Os recomiendo que entréis en su página web, pues esta empresa está haciendo cosas muy interesantes, y son pioneros en relación al turismo ornitológico, fotográfico y de naturaleza.
La ruta estuvo magníficamente guiada, con Jorge y Luis cantando ya desde lejos todo lo que surcaba los mares, y llevábamos las mejores intenciones, pero el "buen" tiempo, sin apenas brisa, un Sol de justicia, calor, y el oleaje en busca y captura hicieron que viésemos pocas aves, y lo peor, a mucha distancia.
Aún así, os pongo algo de lo que vimos, empezando por las aves pelágicas.

Lo más abundante, los alcatraces (Morus bassanus), con escasos ejemplares cercanos a la madurez, como este.









Es lógico, porque por aquellas fechas empezaba el paso de aves hacia el Sur, y las primeras siempre son los inmaduros, como estos de la foto. A las alturas en las que leéis esto, la situación es la contraria, y lo que más abunda son los ejemplares adultos, menos madrugadores en el paso.







De pardelas, las más abundantes fueron las pardelas cenicientas (Calonectris diomedea).












Solo algunas se acercaron lo suficiente como para tratar de averiguar su procedencia. Esta, por ejemplo, parece de la raza atlántica "borealis".









Pasaron también algunas pardelas sombrías (Puffinus griseus), siempre inconfundibles en su plumaje casi monocromo.










Aunque a distancia se parecen a las más achocolatadas y de diferente forma de volar pardelas baleares (Puffinus mauretanicus).










Fueron ejemplares individuales, nada parecido a los  a veces enormes trenes de pardelas baleares que tengo vistos desde la costa.










Fallaron los paíños y los págalos, excepto este lejano pero conspicuo págalo pomarino (Stercorarius pomarinus).










Y poco más de este tipo de aves. Se vieron algunos charranes (Sterna sp.) y algún tren de negrones (Melanitta sp.). Y sonó algún zarapito trinador (Numenius phaeopus) en paso.






Nos entretuvimos a la vuelta con el precioso paisaje que dibujaba la calma chicha.


Y viendo los enormes barcos camino del Musel.












A falta de cetáceos, vimos un par de impresionantes ejemplares de pez luna (Mola mola), el pez óseo más grande del planeta, asomando su aleta en la superficie.










Pues nada, a pesar de que el recorrido fue bastante grande, poco que apuntar, espero que este domingo, que vuelvo a salir con ellos, vea algo más, aunque vuelve el ya asqueante tiempo veraniego, y me temo lo peor.











Os preguntareis qué pasó con el chum, el rico cebo que se les echa a las aves en estas salidas para que se acerquen. Pues que se lo comieron las aves que flanquean a la pardela cenicienta de la foto: las gaviotas, y como se acercaron mucho, en la próxima entrada os pondré unas fotos en vuelo, poco habituales, para tratar de identificarlas. Nos vemos.



12 comentarios:

  1. Es difícil sacar una entrada de días como aquel. Este año el anticiclón y los sures nos están amargando.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues lo que te rondaré, morena. Lo que antes era periódico (que de cada 4 años 1 el mes de septiembre vinieses con muy buen tiempo y las máximas de Ta del año en Asturias) ahora es ya estacional, el año pasado el 1er fin de semana de octubre yo estaba bañándome en la Playa del Silencio, y las playas abarrotadas, y este fin de semana ¡y creo que el siguiente también! repetimos historia.
      El clima no es que esté loco, los locos somos los que lo provocamos, y no queremos verlo.

      Eliminar
  2. No te quejes Ivan, bichos tuvisteis por lo que veo.
    El sol es luz, imprescindible para la fotografía, mejor tenerlo qué no tenerlo, pero aquí nunca se sabe.
    Tendrás salidas mejores y otras peores, y habrá alguna que vuelvas con la tarjeta completamente vacía.
    Mejor suerte para la próxima, yo ya estoy pensando en ella.

    ResponderEliminar
  3. Sí, el problema fue lo lejos que estaban, la luz era buenísima, pero recortando tanto las imágenes, se pierde toda la ventaja.
    A ver que tal se da el domingo.

    ResponderEliminar
  4. Yo prefiero no montarme en lancha, más que nada por no cebar a las aves con mis alimentos predigeridos....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues nos venía bien alguien así para el domingo, para ir soltando chum por popa, jeje.
      No, ahora en serio, yo también pensé que me iba a marear un montón, y no es para tanto, algún día te comentaré en privado lo del cazador cazado y el que le dice a sus pacientes que no busquen tratamiento a sus enfermedades en internet por poco fiable pero luego creyó combatir el mareo cinético tomando un bote de leche condensada a las 4 de la mañana..¡vaya, ya lo he dicho!

      Eliminar
  5. Los jóvenes siempre tan impacientes.. ¡Esto si que es un paseo relajante!. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que la familia ancla mucho...
      Y tan relajante, faltaba una caja sidra, porque me esperaba escenas dignas de Moby Dick y parecíamos los jubilatas de Cocoon...

      Eliminar
  6. Al final que camara te has pillado????

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues al final me compré una 50D a 1/2 de precio, se puede decir que nueva, aunque la tengo en un cajón, solo la saco para hacerle fotos a las cucamonas que hace Silvia.

      Eliminar
  7. fantásticas capturas en vuelo
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por desgracia muy lejano todo, a ver qué tal el domingo.

      Eliminar

Me encantan tus comentarios, y además los necesito, pero para evitar los ataques de orcos, trols y pesadiellos, me veo obligado a moderar. Si formas parte de la buena gente, tu comentario saldrá seguro.