martes, 22 de mayo de 2012

Limícolas migrantes en el Rinconín (II): Correlimos comunes.

Esta entrada iba a ser para ayer, pero me quedé tan absolutamente bloqueado por la temprana muerte de Teresa, y además tan triste por no haberme enterado a tiempo del homenaje que se le hacía que no tuve ninguna gana de nada. Realmente soy plenamente consciente de mi mortalidad y no me da ningún miedo, pero la de los demás me deja noqueado. Descanse en paz.

Mejor pensar en los correlimos comunes (Calidris alpina), aunque su color grisáceo, el estoicismo con el que veo a estas bolas de pluma aguantar los más terribles temporales, y sus ojillos tristes me sumen en la melancolía invernal cuando los observo en el largo frío.


También había el sábado en el Rinconín no menos de 50 correlimos comunes (Calidris alpina), repartidos en 3 pedreros diferentes.

Intenté localizar a las 3 subespecies que se dan paso por aquí en migración.
En este mapa podéis ver las localizaciones de cría, invernada, y pasos de esta especie. El problema es que viajan todos juntos a través del mismo pasillo, y es difícil distinguirlos, como veis en esta foto, hay mucho lío de plumajes. Como no soy ningún experto, os pongo mi opinión, pero no lo toméis al pie de la letra.

Vemos aquí lo que debería ser un típico correlimos común nórdico (Calidris alpina alpina), que cría en la tundra ártica en Eurasia hasta Siberia, y que inverna en Europa. 
Sería el de la imagen, y, menos claro, el de la derecha también.
Aunque antes se decía que se diferenciaban bien por su gran pico, la realidad es que ese pico largo solo aparece en las hembras, así que yo me fío más del color de las plumas del dorso, que es de un color ocre chillón, muy bonito. Y de la mancha ventral, que es negro muy oscuro y es un parche continuo.

Los correlimos comunes centroeuropeos (Calidris alpina schinzii) crían en las Islas británicas, Sur de Escandinavia y alrededor del Mar Báltico. Son muy escasos, y suelen estar aquí solo de paso, ya que invernan en África.
Son bastante frecuentes en paso en Asturias, y al ser una subespecie muy escasa, es vital que se proteja en lo posible las áreas en las que aparece en paso prenupcial.
Podemos identificar (más o menos) a esta subespecie por un dorso de color ante, más cremoso (menos rojo), y porque la mancha ventral es menos extensa, y aparecen motas claras (no es negro puro).
En esta imagen, hay varios, mezclados con algún alpina (fiajos en las barrigas).
Actualización: José Antonio Cañal me dice lo siguiente:  la subs. schinzii es escasa en Europa pero en Islandia hay un gran número de parejas, que de hecho constituyen el gran grueso migratorio de este mes.

Finalmente, los correlimos comunes del Este de Groenlandia (Calidris alpina arctica), crían al Este de Groenlandia, y utilizan de algún modo que aún no está muy claro las costas del NO de la Península Ibérica como paso hacia África. No es una subespecie muy estudiada, y normalmente el análisis biométrico que usan los expertos es muy técnico, por lo que a ojo es muy difícil decir que tenemos a uno delante nuestro.
En la práctica, deberían ser más chiquitinos, con un pico más débil y el color del dorso y en nuca, muy apagado.
El ejemplar de esta foto podría corresponderse con esta raza...pero realmente no lo es. Consultado César Á. Laó, que ha visto varias decenas de miles de correlimos comunes, está de acuerdo en que se parece, pero muy probablemente sea un "schinzii" que aún no ha mudado del todo el plumaje invernal, de ahí su color tan grisáceo.
 
Y en esta otra foto, tendríamos el ejemplar de la izquierda, otro schinzii similar a uno de la raza “arctica”, mientras tentativamente deberíamos incluir a los otros 2 en la raza “alpina”.




Aquí, otros schinzii un poco retrasados de muda, palidinos.












Seguiremos estudiando…desde luego, sea la raza que sea, son unos bichos preciosos, y muy divertidos de seguir en sus evoluciones, son chillones, y tienen una capacidad muy alta de provocar la sonrisa con sus pequeñas peleas, a mí al menos me gustan mucho.
Lo importante es que sigan viniendo, en mogollón, año tras año.

10 comentarios:

  1. Y yo pensando que eran todos iguales...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, todo se complica, pero el que dijo lo de que la belleza estaba en lo sencillo sabía poco de guías de aves...

      Eliminar
  2. Ivan si al final eres como un libro abierto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, pero con muchas páginas en blanco, jaja

      Eliminar
  3. preciosas fotos de correlimos
    lo siento no pude pasar por tu blog estos días porque tuve problemas con el blog
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No pasa nada, Ángeles, no es una obligación, no tienes que dar ninguna explicación, mujer.

      Eliminar
  4. No te olvides de Islandia Iván, la subs. schinzii es escasa en Europa pero en Islandia hay un gran número de parejas, que de hecho constituyen el gran grueso migratorio de este mes...y con ellos van los arctica, unos poquitos se identifican bien. Muy chula la entrada. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues añado tu información al blog, ya que lo desconocía, me encanta que me expliquen las cosas, así que ¡gracias!

      Eliminar
    2. Gracias a ti compañero, en algún artículo he leído que hay hasta 270.000 parejas, no sé si está actualizado pero en todo caso es una barbaridad. Saludos¡¡¡

      Eliminar
    3. Mi maaaaadre, vaya pila de correlimos...

      Eliminar

Me encantan tus comentarios, y además los necesito, pero para evitar los ataques de orcos, trols y pesadiellos, me veo obligado a moderar. Si formas parte de la buena gente, tu comentario saldrá seguro.