martes, 20 de septiembre de 2011

Playas deliciosas: La Beciella.


La playa de la Beciella está situada en el concejo de Caravia. Es una playa injustamente desconocida, pero es que está justo en medio de 2 playas multitudinarias como son La Espasa y el Arenal de Morís, y eso hace que sea “la hermana pobre”, aunque a mí personalmente me gusta mucho más que las 2 citadas.

Se puede acceder a ella en coche, por una pequeña carretera que parte a medio camino, hacia la izquierda, según se baja al Arenal de Morís, aunque yo recomiendo encarecidamente que se llegue a ella andando, ya que el paseo por el que se transita es espectacular: sale desde el paseo marítimo de la playa de la Espasa, y sin pérdida posible, bordea hacia el Este la costa durante unos 40 minutos, con unas vistas divinas. Una vez se os presente la visión de la playa de la Beciella, entenderéis porqué merece la pena el paseín, el paisaje es abrumador.
 Se trata de una playa grande y bastante ancha, y tiene una característica que la hace única en Asturias: la parte central que queda entre mareas está hundida respecto al resto, lo que ocasiona que la marea alta tarde mucho en sobrepasar la 1ª barra de arena, pero cuando al fin lo hace, en cuestión de minutos se llena y forma una laguna  somera enorme (he sido testigo y es todo un acontecimiento).

Como además la playa tiene muchas rocas grandes de lapiaz calcáreo, la laguna se llena de multitud de fauna mareal, que tiene un refugio muy bueno.

Otras playas son un reclamo paisajístico o geológico. La Beciella, que también los tiene, se distingue, sin embargo, por el fenómeno natural que os he relatado: resulta maravilloso nadar en estas piscinas naturales, de aguas transparentes, rodeado de chopas, sargos, maragotas, babosas, fañecas...del tamaño más grande que os hayáis encontrado nunca.
Si tenéis niños, esta es vuestra playa, de verdad. Las lagunas no cubren más de la cintura, carecen de corriente, y con un truel y un caldero el crío puede pescar sin dificultad peces del tamaño de una mano sin ninguna dificultad (devolviéndolos luego al agua, por supuesto), por no hablar de los cangrejos (nécoras, sapas) y quisquillas que abundan y campan a sus anchas. No hay mejor sitio, garantizado.

Así que, aunque no son ahora las fechas, apuntad esta playa, y en verano, con cualquier combinación de marea, excepto la alta, podéis pasar un día excepcional, y prácticamente solos, nunca he coincidido en esta playa con más de 10 personas: si queréis rubricar el día con un baño “al natural” en las olas, aquí nadie os va a decir nada: es costumbre.

¡Apuntadla antes que la urbanicen, o alguna salvajada parecida!

5 comentarios:

  1. Los paseinos son muy sanos y reducen nuestra huella en la naturaleza. Estupenda la recomendación y la entrada. Saludos

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  2. Deja, deja, cuantos menos la conozcan mejor, que conociéndonos miedo me da...

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  3. Gracias, Miguel, los paseínos tenían que ser obligatorios por ley, muchas cosas iban a cambiar.
    Tamos refalfiaos, tanto coche.

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  4. Hola, Senén, por suerte este blog lo lee muy poca gente...

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  5. La Espasa y la Griega, Vega...son playas enormes y que para los críos son una gozada, con marea baja la repera, aunque desde que me clavé un pez araña en la Griega llevo siempre escarpines...más dolor que si me hubiese puesto de parto, ay...

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